lunes, 31 de julio de 2017

LA PIMIENTA

Son arbustos o trepadoras, raramente hierbas o pequeños árboles, aromáticos. Las ramas tienen prófilos caedizos, generalmente adnatos al peciolo y que, al caer, dejan una profunda cicatriz anular en los nudos. Las hojas son alternas, pubescentes, simples, de margen entero y con limbo de conspicua nerviación lateral generalmente de implantación basal o bien parcialmente pinnada. Las flores se organizan en inflorescencias espiciformes, más o menos
largas o incluso sub-globulares, generalmente opuestas a las hojas y más raramente agrupadas en aparentes umbelas axilares.
Dichas flores, sésiles y que carecen totalmente de perianto, son en mayoría unisexuales dioicas, o más raramente monoicas o bisexuales. Tienen brácteas pequeñas a menudo peltadas, el androceo de 2-6 estambres de anteras biloculares de 2-4 lóbulos y el gineceo, supero, con 2-4 estigmas sésiles o de estilo corto.
El fruto es una drupa uni-seminada obovoide a globosa, sésil o no, frecuentemente roja o amarilla, con pico corto y usualmente glabra.
 Distribución y hábitat: Las especies de Piper tienen una distribución pantropical y se encuentran comúnmente en el sotobosque de las selvas tropicales, aunque también vegetan a más altitud, como
los bosques nubosos; una de las especies (P. kadsura del sur de Japón y sur de Corea) es subtropical y tolera inviernos con ligeras heladas.
Ecología: Piper es un organismo modelo para estudios en ecología y biología evolucionaria. La importancia ecológica y su diversificación genérica la hace candidata para dichos análisis, y también se ha focalizado en investigación económica de importantes especies como P. nigrum (pimienta negra), P. methysticum (kava),
and P. betle (betel).
La mayoría de las especies del género son herbáceas o trepadoras; algunas crecen como arbustos o casi pequeños árboles y frecuentemente
dominan la flora donde se hallan. Unas cuantas llamadas "pimienta de las hormigas" como Piper cenocladum, son mirmecófitas, es decir, viven en mutualismo con hormigas, por lo que son sistemas ideales para estudiar la evolución de la simbiosis y el efecto del mutualismo en comunidades bióticas.
Especies más comunes: Piper auritum y Piper sanctum - pimienta mexicana Piper betle - betel Piper cenocladum - pimienta de las hormigas Piper cubeba - Cubeba, pimienta de Java Piper darienense - pimienta de Panamá Piper elongatum - matico Piper gaudichaudianum - pariparoba (Argentina) Piper guineense - pimienta de Benín Piper kadsura - pimienta japonesa (Hūtōkazura) Piper imperiale - pimienta de Malia Piper longum - pimienta larga Piper methysticum - Kava Piper nigrum - pimienta negra, la más común (también como p. blanca, p. verde) Piper ornatum - pimienta celebes Piper retrofractum - Cabe jawa (Sureste asiático).

Informe: JORGE LUIS ICARDI

La Hepatitis C en el país

El término "hepatitis" designa un grupo de enfermedades cuya base anatomopatológica se funda en alteraciones de las células hepáticas, acompañadas de procesos inflamatorios. Se distinguen formas agudas y crónicas; en las segundas, la infiltración y la esclerosis provocan una gradual atrofia del tejido del hígado y, por lo tanto, una insuficiencia grave que ha de afectar al futuro de los pacientes.

La hepatitis C, una afección viral, ha sido objeto de una primera investigación en el país. En ella se han evaluado el impacto y su evolución que, en el mayor número de casos, no ha sido diagnosticada ni tratada, y esa doble carencia de información y tratamiento terapéutico adecuado incidió en el aumento del número de los enfermos, según la información conocida hasta 2013.
Resulta sorprendente saber que sólo el 0.15% de los pacientes de este mal han sido tratados en el país en los últimos tres lustros, según los datos presentados en la investigación sobre el tema, publicados en el World Journal of Hepatology, trabajo en el cual participó el doctor Marcelo Silva, jefe del Servicio de Hepatología y Trasplante Hepático del Hospital Universitario Austral e investigador de Ciencias Biomédicas en ese centro de salud.
Si se consideran las conclusiones de esa investigación, puede estimarse que la mortalidad provocada por la hepatitis C ha de seguir aumentando, aunque se reduzca gradualmente el número de enfermos, ya que los casos existentes no debidamente tratados seguirían su evolución, que llevaría al paciente hasta la cirrosis, la que plantea luego un dilema crítico: trasplante o muerte.

La cuestión es dramática porque, según señala el mismo facultativo, la tasa de diagnósticos es baja y más aún el número de pacientes tratados para su curación. De continuar esta doble realidad negativa, el futuro adverso para el curso de la enfermedad no declinaría. La lógica manera de encarar el problema, según señala el citado médico, es a través de políticas públicas efectivas.
Las cifras estadísticas que se han venido difundiendo con relación a la hepatitis C no deberían considerarse como valores absolutos, ya que los registros existentes no son confiables, según las observaciones expuestas. En cambio, si se pudiera avanzar de un modo consistente en las etapas de diagnóstico y tratamiento, se reduciría sensiblemente el riesgo que hoy se padece. El camino de la solución está claramente expuesto; lo indispensable es avanzar sin demora en tal sentido.

ALGUNAS PECULIARIDADES DE LOS OJOS (CUENTO)

Descubrí por puro accidente que la Tierra había sido invadida por una forma de vida procedente de otro planeta. Sin embargo, aún no he hecho nada al respecto; no se me ocurre qué. Escribí al gobierno, y en respuesta me enviaron un folleto sobre la reparación y mantenimiento de las casas de madera. En cualquier caso, es de conocimiento general; no soy el primero que lo ha descubierto. Hasta es posible que la situación esté controlada.
Estaba sentado en mi butaca, pasando las páginas de un libro de bolsillo que alguien había olvidado en el autobús, cuando topé con la referencia que me puso en la pista. Por un momento, no reaccioné. Tardé un rato en comprender su importancia. Cuando la asimilé, me pareció extraño que no hubiera reparado en ella de inmediato.
Era una clara referencia a una especie no humana, extraterrestre, de increíbles características. Una especie, me apresuro a señalar, que adopta el aspecto de seres humanos normales. Sin embargo, las siguientes observaciones del autor no tardaron en desenmascarar su auténtica naturaleza. Comprendí en seguida que el autor lo sabía todo. Lo sabía todo, pero se lo tomaba con extraordinaria tranquilidad. La frase (aún tiemblo al recordarla) decía:
… sus ojos pasearon lentamente por la habitación.
Vagos escalofríos me asaltaron. Intenté imaginarme los ojos. ¿Rodaban como monedas? El fragmento indicaba que no; daba la impresión que se movían por el aire, no sobre la superficie. En apariencia, con cierta rapidez. Ningún personaje del relato se mostraba sorprendido. Eso es lo que más me intrigó. Ni la menor señal de estupor ante algo tan atroz. Después, los detalles se ampliaban.
… sus ojos se movieron de una persona a otra.
Lacónico, pero definitivo. Los ojos se habían separado del cuerpo y tenían autonomía propia. Mi corazón latió con violencia y me quedé sin aliento. Había descubierto por casualidad la mención a una raza desconocida. Extraterrestre, desde luego. No obstante, todo resultaba perfectamente natural a los personajes del libro, lo cual sugería que pertenecían a la misma especie.
¿Y el autor? Una sospecha empezó a formarse en mi mente. El autor se lo tomaba con demasiada tranquilidad. Era evidente que lo consideraba de lo más normal.
En ningún momento intentaba ocultar lo que sabía. El relato proseguía:
… a continuación, sus ojos acariciaron a Julia.
Julia, por ser una dama, tuvo el mínimo decoro de experimentar indignación. La descripción revelaba que enrojecía y arqueaba las cejas en señal de irritación. Suspiré aliviado. No todos eran extraterrestres. La narración continuaba:
… sus ojos, con toda parsimonia, examinaron cada centímetro de la joven.
¡Santo Dios! En este punto, por suerte, la chica daba media vuelta y se largaba, poniendo fin a la situación. Me recliné en la butaca, horrorizado. Mi esposa y mi familia me miraron, asombrados.
_¿Qué pasa, querido? _preguntó mi mujer.
No podía decírselo. Revelaciones como ésta serían demasiado para una persona corriente. Debía guardar el secreto.
_Nada _respondí, con voz estrangulada.
Me levanté, cerré el libro de golpe y salí de la sala a toda prisa.
Seguí leyendo en el garaje. Había más. Leí el siguiente párrafo, temblando de pies a cabeza:
… su brazo rodeó a Julia. Al instante, ella pidió que se lo quitara, cosa a la que él accedió de inmediato, sonriente.
No consta qué fue del brazo después que el tipo se lo quitara. Quizá se quedó apoyado en la pared, o lo tiró a la basura. Da igual en cualquier caso, el significado era diáfano.
Era una raza de seres capaces de quitarse partes de su anatomía a voluntad. Ojos, brazos…, y tal vez más. Sin pestañear. En este punto, mis conocimientos de biología me resultaron muy útiles. Era obvio que se trataba de seres simples, unicelulares, una especie de seres primitivos compuestos por una sola
célula. Seres no más desarrollados que una estrella de mar. Estos animalitos pueden hacer lo mismo.
Seguí con mi lectura. Y entonces topé con esta increíble revelación, expuesta con toda frialdad por el autor, sin que su mano temblara lo más mínimo:
… nos dividimos ante el cine. Una parte entró, y la otra se dirigió al restaurante para cenar.
Fisión binaria, sin duda. Se dividían por la mitad y formaban dos entidades. Existía la posibilidad que las partes inferiores fueran al restaurante, pues estaba más lejos, y las superiores al cine. Continué leyendo, con manos temblorosas. Había descubierto algo importante. Mi mente vaciló cuando leí este
párrafo:
… temo que no hay duda. El pobre Bibney ha vuelto a perder la cabeza.
Al cual seguía:
… y Bob dice que no tiene entrañas.
Pero Bibney se las ingeniaba tan bien como el siguiente personaje. Éste, no obstante, era igual de extraño. No tarda en ser descrito como:
… carente por completo de cerebro.
El siguiente párrafo despejaba toda duda. Julia, que hasta el momento me había parecido una persona normal se revela también como una forma de vida extraterrestre, similar al resto:
… con toda deliberación, Julia había entregado su corazón al joven.
No descubrí a qué fin había sido destinado el órgano, pero daba igual. Resultaba evidente que Julia se había decidido a vivir a su manera habitual, como los demás personajes del libro. Sin corazón, brazos, ojos, cerebro, vísceras, dividiéndose en dos cuando la situación lo requería. Sin escrúpulos.
… a continuación le dio la mano.
Me horroricé. El muy canalla no se conformaba con su corazón, también se quedaba con su mano. Me estremezco al pensar en lo que habrá hecho con ambos, a estas alturas.
… tomó su brazo.
Sin reparo ni consideración, había pasado a la acción y procedía a desmembrarla sin más. Rojo como un tomate, cerré el libro y me levanté, pero no a tiempo de soslayar la última referencia a esos fragmentos de anatomía tan despreocupados, cuyos viajes me habían puesto en la pista desde un principio:
… sus ojos le siguieron por la carretera y mientras cruzaba el prado.
Salí como un rayo del garaje y me metí en la bien caldeada casa, como si aquellas detestables cosas me persiguieran. Mi mujer y mis hijos jugaban al monopolio en la cocina. Me uní a la partida y jugué con frenético entusiasmo. Me sentía febril y los dientes me castañeteaban.
Ya había tenido bastante. No quiero saber nada más de eso. Que vengan. Que invadan la Tierra. No quiero mezclarme en ese asunto.
No tengo estómago para esas cosas...

Autor: Philip K. Dick

Elena Roger - Vamos a dar una vuelta

https://youtu.be/mQBeunmeQTU

domingo, 9 de julio de 2017

El DÍA de la INDEPENDENCIA

Desde la conformación del primer gobierno patrio, sin injerencia de España, se había desatado una larga guerra independentista, de la cual muy pocos se animaban a vaticinar de forma explícita cómo terminaría; no sólo por las dificultades económicas a que había que hacer frente y la tenaz resistencia por parte de los ejércitos realistas; también porque no eran pocas las diferencias internas respecto a cómo organizar el nuevo país, todavía inexistente.
Las rivalidades se dirimían en golpes de mando, encarcelamientos, campañas militares, etc. Aun así, sin consensos definidos y con grandes turbulencias, el proceso independentista avanzaba. En 1815, tras la deposición de Alvear como Director Supremo ocurrida el 15 de abril de 1815, el director interino Ignacio Álvarez Thomas, envió una circular a las provincias invitándolas a realizar la elección de diputados para un congreso general que se reuniría en Tucumán.
Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y la Banda Oriental decidieron no enviar representantes. Tampoco asistirían diputados de Paraguay y del Alto Perú, con excepción de Chichas o Potosí, Charcas (Chuquisaca o La Plata) y Mizque o Cochabamba. 
Pronto comenzaron a ser electos en las provincias los diputados que se reunirían en Tucumán para inaugurar un nuevo congreso constituyente. Entre las instrucciones que las provincias -no todas- daban a sus diputados, se encontraba la de “declarar la absoluta independencia de España y de sus reyes”.
El 24 de marzo de 1816 fue en definitiva inaugurado el Congreso en Tucumán. El porteño Pedro Medrano fue su presidente provisional y los diputados presentes juraron defender la religión católica y la integridad territorial de las Provincias Unidas.
Entretanto, el gobierno no podía resolver los problemas planteados: la propuesta alternativa de Artigas, los planes de San Martín para reconquistar Chile, los conflictos con Güemes y la invasión portuguesa a la Banda Oriental, entre otros.
Finalmente, cuando San Martín llamaba a terminar definitivamente con el vínculo colonial, una comisión de diputados, integrada por Gascón, Sánchez de Bustamante y Serrano, propuso un temario de las tareas que debía acometer el Congreso, conocido como “Plan de materias de primera y preferente atención para las discusiones y deliberaciones del Soberano Congreso”, que a continuación se reproduce:
El 9 de julio de 1816, el mismo día en que se aprobó el temario, se resolvió considerar como primer punto el tema de la libertad e independencia de las Provincias Unidas. Presidía la sesión el diputado por San Juan, Juan Francisco Narciso de Laprida.
El secretario Juan José Paso leyó la propuesta: preguntó a los congresales "si querían que las Provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli". Los diputados aprobaron por aclamación y luego, uno a uno expresaron su voto afirmativo. Acto seguido, firmaron el Acta de la Independencia.

Afuera, el pueblo celebraba. Terminada la sesión, se realizaron diversos festejos públicos.
El 19 de julio, en sesión pública, quedó acordada la fórmula del juramento que debían prestar los diputados y las instituciones:
"Juráis por Dios Nuestro Señor y esta señal de cruz, promover y defender la libertad de las provincias unidas en Sud América, y su independencia del Rey de España Fernando VII, sus sucesores y metrópoli, y toda otra dominación extranjera?
¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la patria, el sostén de estos derechos hasta con la vida, haberes y fama?
Si así lo hiciereis Dios os ayude, y si no, El y la Patria os hagan cargo".

El mismo día, en sesión secreta, el diputado Medrano pidió que de pasarse al Ejército el Acta de la Independencia y la fórmula del juramento, se agregase:
"y de toda otra dominación extranjera".
expresión que no figuraba en el texto aprobado originalmente en la sesión pública. Esto se hizo debido al rumor de que el Director y el Congreso se disponían a entregar el país a los portugueses.
El 21 de julio la Independencia fue jurada en la sala de sesiones por los miembros del Congreso, en presencia del gobernador, el general Belgrano, el clero, las comunidades religiosas y demás corporaciones. El acta de la Independencia Fue firmada por todos los congresales que la declararon. Se tradujo al quechua y al aymará para que la conocieran las poblaciones indígenas. 

ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS EN SUDAMERICA
En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, a los nueve días del mes de julio de mil ochocientos diez y seis, terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto, y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman.
Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España.
Los representantes, sin embargo, consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, la de los pueblos representados y la de toda la posteridad. A su término fueron preguntados si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli. Aclamaron primero, llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime voto por la independencia del país, fijando en su virtud la determinación siguiente:
“Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.
Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama.
Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración”.
”Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.
– Francisco Narciso de Laprida, presidente.
–Mariano Boedo, vice-presidente, diputado por Salta.
–Dr. Antonio Sáenz, diputado por Buenos Aires.
– Dr. José Darregueyra, diputado por Buenos Aires.
– Dr. Fray Cayetano José Rodríguez, diputado por Buenos Aires.
– Dr. Pedro Medrano, diputado por Buenos Aires.
– Dr. Manuel Acevedo, diputado por Catamarca.
– Dr. José Ignacio de Gorriti, diputado por Salta.
– Dr. José Andrés Pacheco Melo, diputado por Chichas.
– Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante, diputado por la ciudad y territorio de Jujuy.
– Eduardo Pérez Bulnes, diputado por Córdoba.
– Tomás Godoy Cruz, diputado por Mendoza.
– Dr. Pedro Miguel Aráoz, diputado por la capital del Tucumán.
– Dr. Esteban Agustín Gazcón, diputado por Buenos Aires.
– Pedro Francisco de Uriarte, diputado por Santiago del Estero.
– Pedro León Gallo, diputado por Santiago del Estero.
– Pedro Ignacio Ribera, diputado de Mizque.
– Dr. Mariano Sánchez de Loria, diputado por Charcas.
– Dr. José Severo Malabia, diputado por Charcas.
– Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, diputado por La Rioja.
– L. Jerónimo Salguero de Cabrera, diputado por Córdoba.
– Dr. José Colombres, diputado por Catamarca.
– Dr. José Ignacio Thames, diputado por Tucumán.
– Fray Justo Santa María de Oro, diputado por San Juan.
– José Antonio Cabrera, diputado por Córdoba.
– Dr. Juan Agustín Maza, diputado por Mendoza.
– Tomás Manuel de Anchorena, diputado de Buenos Aires.
– José Mariano Serrano, diputado por Charcas, Secretario.
– Juan José Paso, diputado por Buenos Aires, Secretario”.

Informe del alumno: Florencio Duarte
Extraído de: Offnews.info - Argentina

viernes, 30 de junio de 2017

La historia del hombre que recorrió el mundo en silla de ruedas

A los 11 años, Enrique Plantey sufrió un accidente en el que fue el único sobreviviente y perdió a su papá y a su hermano; se prepara para competir en esquí adaptado en los Paralímpicos de Corea 2018; de una silla de ruedas creó una bicicleta. 
Por Manuela Parajuá.  LA NACION.

La historia del hombre que recorrió el mundo en silla de ruedas
Tenía 11 cuando su vida cambió de perspectiva. Enrique Plantey (34) estaba con su hermano Nicolás y su papá en un viaje de Neuquén capital al campo. Cuenta que se encontraron con una familia amiga y frenaron en la banquina para conversar. "Pasó una camioneta, se le levantó el capó, maniobró mal para ese lado y nos pisó", relató Enrique en una entrevista con LA NACION.
Para él lo que sucedió fue obra del destino. "Estaba escrito, está claro... Fue un accidente muy casual, en una ruta en la que no había mucha gente", describe. "Dios me dejó a mi vieja que es el motor de la familia".
Enrique despertó cuatro días después y allí se enteró de que su papá y su hermano menor habían muerto en el accidente y que él, el único sobreviviente al accidente, ya no podría caminar. Ahí vio por primera vez la silla de ruedas y se tomó esa situación como un juego: "La primera vez que vi la silla de ruedas fue con ganas de subirme, realmente. Quería salir de la cama, era una diversión para mi".
"Me había tocado la mejor parte; tengo una familia gigante y muy compañera y amigos de fierro entonces fue muy fácil empezar a acostumbrarme a manejarme en silla de ruedas", sostiene y, tras vivir veinte años sobre ruedas, afirma que cada vez confirma más "que es un aparato para trasladarse y nada más, no es algo que debería llamar tanto la atención".
Enrique pudo salir adelante luego de un viaje a Cuba que hizo con su mamá. Allí se sumergió en una terapia de recuperación física muy intensa en el que el foco estaba en trabajar con el cuerpo acompañado, constantemente, de un kinesiólogo. Durante cuatro meses, entrenó ocho horas todos los días menos los domingos y así logró "conocerse".
Explica: "Me ayudó a tener mucha consciencia sobre el cuerpo, a aprender a comer bien porque había engordado mucho y, sobre todo, fue un antes y un después porque volví súper motivado con el deporte".
En el colegio entrenó en carreras, básquet, voley, handball, natación, jabalina y ping-pong y, más adelante, fue descubriendo sus pasiones: el esquí y andar en bicicleta.
A su primer contacto con el esquí adaptado lo tuvo aproximadamente a los 14 años cuando, en un viaje a San Martín de los Andes, un hombre lo invitó a probar esa experiencia. "No me bajé más", dice y cuenta que se está preparando para representar, una vez más, a la Argentina en los Juegos Paralímpicos de Invierno que se desarrollarán el año que viene en Corea.
Para él, su misión "es disfrutar la vida" y sostiene que eso es lo que intenta hacer todos los días: buscar la plenitud. "Todavía no encontré mi techo", dice este estudiante de Derecho que trabaja en el Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires.
Enrique es uno de los ganadores de los premios Bienal de ALPI que busca reconocer a aquellas personas con discapacidad motriz que son ejemplo de vida. Sin embargo, pese a que agradece el premio, con convicción y fuerza en sus palabras, dice que no hace nada para "demostrar que puede", sino que para sentirse pleno.
Y sostiene que "la discapacidad es muy social" y que para cambiar la mirada es importante que las personas con discapacidad salgan a la calle. Para eso creó, junto a su socio Mariano -que también está en silla de ruedas- 3pi Mobility: un dispositivo que transforma cualquier silla de ruedas en una bicicleta. "Lo que más me gusta de la bicicleta es la visión del tercero, es increíble lo que cambia la visión de la gente cuando te ve", cuenta.
Enrique está en constante movimiento. En 2010, junto a un amigo, dio la vuelta al mundo "siguiendo al sol" durante todo un año y dejó su experiencia plasmada en el blog que hicieron juntos llamados Neuquinos por el mundo. Así hizo que 25 países de cuatro continentes fueran testigos de su andar.

¿Qué es un ACV?

El ataque cerebral o accidente cerebrovascular se
produce por la súbita pérdida de flujo sanguíneo cerebral o por el sangrado en el cerebro que provoca la muerte o el debilitamiento de las neuronas.
 Algunas consecuencias del accidente cerebral pueden ser parálisis, problemas en el habla, pérdida de la sensibilidad, alteraciones de la memoria, deficiencias en la capacidad de razonar, y, en algunos casos, la muerte.
De todos modos, las probabilidades de muerte y discapacidad pueden reducirse considerablemente ante el reconocimiento temprano de los signos de un ataque cerebral, acompañado de una inmediata atención médica.

 Prevención
 Si bien el riesgo de sufrir un ataque cerebral no puede eliminarse por completo, sí se puede disminuir la probabilidad de sufrir un evento. Las siguientes medidas pueden disminuir el riesgo:
 Controles médicos regulares.
 Control estricto de la presión arterial. Los valores deben ser menores de 135/85 mmHg. Para aquellos que ya han sufrido un ataque cerebral o que son diabéticos, los valores máximos tolerados son 120/80 mmHg
 No fumar.
 Optimizar la dieta: menos grasas, sal, alcohol y exceso de calorías en general.
 Ejercicio bajo supervisión médica.
 Control estricto de la diabetes.
 Control y tratamiento de las enfermedades del corazón, problemas valvulares y arritmias cardíacas.
 Consulta inmediata al neurólogo vascular ante la sospecha de alguno de los síntomas del ataque cerebral.

 Factores de riesgo
 Los factores de riesgo pueden clasificarse en:
A). No Modificables
 La intervención médica no disminuye su impacto, pero ayuda a reconocerlos para poder identificar individuos con mayor riesgo de sufrir un ataque cerebral y así realizar una prevención temprana.
 Edad: el riesgo de sufrir un ataque cerebral se duplica a partir de los 55 años de edad.
 Sexo: los hombres tienen mayor riesgo con respecto a las mujeres.
 Antecedentes familiares de ataques cerebrales: las personas con antecedentes familiares de enfermedad coronaria o cerebrovascular constituyen un grupo de mayor riesgo.
 Antecedentes personales de ataques cerebrales: el hecho de haber sufrido un ataque cerebral o accidente isquémico transitorio es el factor de riesgo más potente para volver a sufrir otro. Este grupo requiere un seguimiento estricto por profesionales expertos.
B). Modificables
 Hipertensión Arterial: la hipertensión arterial es el mayor factor de riesgo para el ataque cerebral. Está presente en casi el 80% de los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico en la Argentina.
 Cigarrillo: el riesgo de sufrir un ataque cerebral aumenta entre un 50% y un 70% en fumadores y el impacto es mayor en mujeres.
 Diabetes: las mujeres diabéticas tienen un riesgo 3 veces mayor de sufrir un accidente cerebrovascular que las no diabéticas. Para los hombres diabéticos, el riesgo es un 80% mayor.
 Fibrilación auricular: es más frecuente en personas mayores de 60 años y es la principal causa de embolias cerebrales originadas en el corazón. Los pacientes deben recibir un tratamiento preventivo con anticoagulantes orales o aspirina. El riesgo es aún mayor en quienes fueron operados de una válvula cardíaca y en quienes tuvieron fiebre reumática.
 Alcoholismo: el consumo excesivo de alcohol tiene una estrecha relación con el riesgo de sufrir hemorragias cerebrales.
 Colesterol elevado: si bien el colesterol elevado es un claro factor de riesgo para la enfermedad coronaria y el infarto cardíaco, su relación con el accidente cerebrovascular no es tan clara.
 Anticonceptivos orales: sobre todo aquellos que contienen altas dosis de estrógenos.
 Migraña: el riesgo de sufrir un ataque cerebral parece estar aumentando en individuos que sufren migrañas o jaquecas. Esta situación se ve potenciada en mujeres que además toman anticonceptivos orales y fuman.
 Sedentarismo: son consideradas sedentarias las personas que no realizan actividad física o que lo hacen por menos de media hora, 3 veces por semana.
 Drogas ilícitas: la cocaína y otras drogas se asocian a una mayor frecuencia de accidentes cerebrovasculares.
 Obesidad: la obesidad es un factor de riesgo importante y su presencia potencia el riesgo de otros factores. El perímetro abdominal es un factor de riesgo recientemente identificado.

 Diagnóstico
 Se realizan múltiples pruebas de diagnóstico para determinar el tratamiento; según cada caso se efectúan:
 Interrogatorio y examen neurológico. El papel del neurólogo vascular es fundamental para determinar el riesgo.
 Estudios cerebrales por imágenes: tomografía computada o resonancia magnética (para determinar el tipo de ataque, ubicación y magnitud)
 Evaluación del flujo sanguíneo y de los lugares de sangrado:
 angiografía por resonancia magnética, doppler de vasos de cuello y/o transcraneal
 Análisis de sangre para detectar alteraciones de la coagulación.
 Electrocardiograma o ecocardiograma para identificar fuentes cardíacas de coágulos que pueden viajar hacia el cerebro.

 Tratamiento
 Es fundamental actuar con urgencia. Los tratamientos funcionan únicamente cuando son aplicados en las primeras horas posteriores al comienzo de un ataque cerebral. La droga utilizada para disolver coágulos, el tPA (activador tisular del plasminógeno), debe administrarse dentro de las primeras tres horas.
 El neurólogo o el médico de emergencias debe examinar cuidadosamente al paciente para determinar su condición y las causas del ataque cerebral.
 Si el accidente cerebrovascular es causado por una obstrucción del flujo sanguíneo cerebral, el tratamiento indicado puede incluir:
 Drogas que disminuyen la viscosidad de la sangre:
 anticoagulantes (acenocumarol) y antiagregantes plaquetarios
 (aspirina, aspirina/dipiridamol de liberación prolongada o clopidogrel)
 Drogas que fragmentan los coágulos (tPA)
 Cirugía que limpia el interior de los vasos sanguíneos:
 endarterectomía o angioplastia
 Si el ataque es causado por sangrado (hemorrágico), el tratamiento podría incluir:
 Drogas que mantienen el nivel de coagulación normal
 Cirugía para remover sangre del cerebro o para disminuir la presión.

 Signos de alarma
 Los más frecuentes son:
 Adormecimiento, hormigueo o debilidad repentinos en la cara, brazo o pierna, especialmente de un solo lado del cuerpo.
 Confusión súbita, problemas para hablar o para entender.
 Alteración súbita de la vista en uno o ambos ojos.
 Severos y repentinos dolores de cabeza de máxima intensidad.
Recomendaciones para tener en cuenta:
 Anote el momento en que los síntomas comenzaron. A veces ocurren durante unos pocos minutos y luego baja su intensidad. Aunque crea que está mejorando, no dude en solicitar ayuda inmediata y recordar exactamente cuándo comenzaron.

 Rehabilitación
 La rehabilitación ayuda a restaurar las funciones perdidas por el daño causado por el accidente cerebrovascular. Durante esta etapa la mayoría de los pacientes logran mejorar su condición, pero a diferencia de otras células, las neuronas no se recuperan totalmente y no se reemplazan. De todas maneras, el cerebro humano se adapta fácilmente a los cambios y los pacientes pueden aprender nuevas formas de funcionar, utilizando otras neuronas que no están dañadas.
 Es un momento lleno de desafíos que tanto el paciente como la familia deben enfrentar en conjunto con los médicos y el equipo de rehabilitación (fisioterapeutas, kinesiólogos, fonoaudiólogas, terapistas ocupacionales, psicólogos, etc.)
 Actualmente se lleva a cabo un esfuerzo masivo en todo el mundo que involucra a miles de científicos que estudian todos los aspectos del ataque cerebral: factores genéticos, nuevas herramientas para detectarlo con anticipación, drogas y técnicas para prevenir o reducir su incidencia, drogas para mejorar la recuperación, nuevas vías para destapar los vasos sanguíneos, mejores métodos para la prevención y la rehabilitación.
 El avance más significativo en el estudio del ataque cerebrovascular ha sido el entendimiento y la prevención de las causas del accidente y los cuidados de emergencia.

Fuente: www.fundacionfavaloro.org/educa_IN_ataq_cere.htm -
Av. Belgrano 1746, (C1093AAS) Buenos Aires, Argentina
 Teléfonos: (54-11) 4378-1200/1300.
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Litto Nebbia con Iván Noble

Nueva zamba para mi tierra
https://youtu.be/mQqY2KAjMwM

martes, 20 de junio de 2017

Cuantos años tengo... (José Saramago)

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa éso!
Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.
Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello. Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir: Eres muy joven... no lo lograrás.
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas... Valen mucho más que eso.
¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta! Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

José Saramago
Premio Nobel de Literatura 1998

¿Por qué tenemos las "manos frías" en invierno?

El síndrome de Raynaud es una enfermedad que puede provocar este síntoma. ¿Qué es y por qué se produce?

Con la llegada del frío muchas personas tienen las manos frías, esto se debe a que al igual que los pies son extremidades que están alejadas del corazón, por lo que la frecuencia sanguínea no es la misma que en el centro del cuerpo (tórax y abdomen).
Ciertas partes del cuerpo son más sensibles al frío que otras porque la sensación de calor que provoca la fluidez de la sangre es menor en éstas.
Algunas personas explican sus manos frías por una “mala circulación”, aunque pueden ser varias las razones por las que esto suceda.
Podría tratarse del síndrome de Raynaud, un trastorno poco frecuente de los vasos sanguíneos que afecta generalmente los dedos de las manos y los pies. Existen dos tipos de la enfermedad: primaria, de la cual no se conoce la causa, y secundaria, generada por lesiones, otras patologías o ciertas medicinas.
Esta enfermedad provoca un estrechamiento de los vasos sanguíneos cuando la persona siente frío o estrés. Al ocurrir, la sangre no puede llegar a la superficie de la piel y las áreas afectadas se vuelven blancas y azules. Cuando el flujo sanguíneo regresa, la piel se enrojece y tiene una sensación de palpitación o de hormigueo.
“En casos crónicos, pueden aparecer lesiones por falla en la llegada de sangre o sabañones (eritema pernio)”, advierte el doctor Daniel Roberto Onorati, Presidente del Congreso Argentino de Flebología y Linfología (MN. 60.380).
Las personas en climas más fríos tienen una tendencia mayor a desarrollar este cuadro. También es más común en mujeres, en quienes tienen familiares con esta enfermedad y en aquellas mayores de 30 años.

Algunos tips para evitar que se desencadene un episodio
- Lavate con agua tibia, no uses temperaturas extremas, ni muy fría ni muy caliente.
- Tomá precaución al hacer deportes.
- Mantené manos y pies calientes en los climas fríos, con guantes y medias térmicas. Usar guantes es una buena medida para proteger las manos.
- Evitá trabajos manuales como martillar, tejer etc. Si lo hacés, llevalo a cabo con las manos elevadas.
- Eludí los desencadenantes como ciertos medicamentos y el estrés.

Informe: Jorge Guillermo Berón

20 de junio - Día de la Bandera

El 20 de junio de 1820 moría en Buenos Aires Manuel Belgrano en la pobreza extrema, asolado por la guerra civil. Además de ser el creador de la bandera, Belgrano fue uno de los más notables economistas argentinos, precursor del periodismo nacional, impulsor de la educación popular, la industria nacional y la justicia social, entre otras muchas cosas. Las ideas innovadoras de Belgrano quedarán reflejadas en sus informes anuales del Consulado.
Hemos elegido para recordarlo en esta fecha, una de sus preocupaciones centrales en materia económica: el fomento de la agricultura y de la industria.
Belgrano desconfiaba de la riqueza fácil que prometía la ganadería porque daba trabajo a muy poca gente, no desarrollaba la inventiva, desalentaba el crecimiento de la población y concentraba la riqueza en pocas manos. Su obsesión era el fomento de la agricultura y la industria.
El secretario del Consulado proponía proteger mediante la subvención las artesanías e industrias locales. Consideraba que “la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país o que perjudican al progreso de sus manufacturas, lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación”.
En "Memoria al Consulado 1802", presentó todo un alegato industrialista: "Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse, y todo su empeño es conseguir, no sólo darles nueva forma, sino aun atraer las del extranjero para ejecutar lo mismo. Y después venderlas".
Y más tarde insistiría: "Ni la agricultura ni el comercio serían casi en ningún caso suficientes para conseguir la felicidad de un pueblo si no entrase a su socorro la oficiosa industria".

Las ideas innovadoras de Belgrano encontraron la firme oposición de los miembros del Consulado, quienes eran a su juicio “todos comerciantes españoles, exceptuando uno que otro, que nada sabían más que su comercio monopolista, a saber: comprar por cuatro para vender con toda seguridad a ocho”.
En un artículo aparecido en el Correo de Comercio, Belgrano destacaba la imperiosa necesidad de formar un sólido mercado interno, necesario para una distribución equitativa de la riqueza: "El amor a la patria y nuestras obligaciones exigen de nosotros que dirijamos nuestros cuidados y erogaciones a los objetos importantes de la agricultura e industria por medio del comercio interno para enriquecerse, enriqueciendo a la patria porque mal puede ésta salir del estado de miseria si no se da valor a los objetos de cambio".
"Sólo el comercio interno es capaz de proporcionar ese valor a los predichos objetos, aumentando los capitales y con ellos el fondo de la Nación, porque buscando y facilitando los medios de darles consumo, los mantiene en un precio ventajoso, tanto para el creador como para el consumidor, de lo que resulta el aumento de los trabajos útiles, en seguida la abundancia, la comodidad y la población como una consecuencia forzosa".
Belgrano se había formado en el Colegio de San Carlos y luego en las Universidades de Salamanca y Valladolid, en España. En 1794, asumió como primer secretario del recientemente creado Consulado, desde donde se propuso fomentar la educación. Creó Escuelas de Dibujo, de Matemáticas y Náutica. Se incorporó a las milicias criollas para defender la ciudad durante las invasiones inglesas y fue uno de los más fervorosos defensores de la causa patriota durante la Revolución de Mayo. Fue vocal de la Primera Junta de Gobierno, encabezó la expedición al Paraguay, durante la cual creó la bandera, el 27 de febrero de 1812.
En el Norte encabezó el heroico éxodo del pueblo jujeño y logró las grandes victorias de Tucumán, Salta y Las Piedras. Luego vendrían las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma y su retiro del ejército del Norte. En 1816 participó activamente en el Congreso de Tucumán. Sus incansables preocupaciones abarcaron desde la enseñanza estatal gratuita y obligatoria, hasta la reforma agraria. Infatigable ante los obstáculos encontrados a su paso diría: "Mi ánimo se abatió, y conocí que nada se haría a favor de las provincias por unos hombres que por sus intereses particulares posponían el bien común. Sin embargo, (…) me propuse echar las semillas que algún día fuesen capaces de dar frutos".

El Congreso Nacional sancionó el 8 de junio de 1938, una ley que fija como Día de la Bandera y lo declara feriado nacional, el 20 de junio, aniversario de la muerte de su creador, el General Manuel Belgrano.
De acuerdo a lo establecido en el decreto 10.302 del 24 de abril de 1944, la Bandera Oficial de la Nación es la bandera con sol aprobada en el Congreso de Tucumán.
Sus colores están distribuidos en tres fajas horizontales, dos azules y una blanca en el medio, en cuyo centro se reproducirá el Sol figurado de la moneda de oro de ocho escudos y de la de plata de ocho reales que se encuentra grabado en la primera moneda argentina. El color del sol es el amarillo del oro.
En 1985 la Ley 23.208 establece que "tienen derecho a usar la Bandera Oficial de la Nación, el Gobierno Federal, los Gobiernos Provinciales y del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como también los particulares, debiéndosele rendir siempre el condigno respeto y honor".

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

viernes, 9 de junio de 2017

FUTURO DE MENTE INTELIGENTE.

Objetivo: una mente mejorable. Consideramos la mente humana como algo maravilloso. Y en verdad hace cosas increíbles: es capaz de concebir una sinfonía como la Novena de Beethoven, la Teoría de la Relatividad, la jugada del gol a los ingleses. Pero también falla. Falla de manera sistemática y en aspectos que no son menores para nuestra vida. Un caso muy claro es el de las ilusiones ópticas: nos muestran una imagen de líneas que son iguales pero, por alguna razón, nuestra mente ve a una de ellas más larga que la otra. Nos explican que son iguales, nos las miden, nos cuentan por qué las vemos de diferente longitud. Luego de todo eso volvemos a observar. y vemos una más larga que la otra. En el marco de nuestro cerebro, la memoria es el proceso de guardar información que luego podamos recuperar. La capacidad de recordar es una función fundamental: sería imposible construir cultura sin ella. A primera vista podemos ya darnos cuenta de cuán raro es el funcionamiento de este sistema en el cerebro humano: podemos reconocer a un compañero de primaria a quien no vemos hace veinte años y olvidar dónde apoyamos las llaves, hace apenas diez minutos. No nos olvidamos de cómo andar en bicicleta, aunque lo hayamos aprendido de pequeños y no hayamos vuelto a practicar, pero nos hacen una interrupción breve cuando estamos hablando y no somos capaces de retomar el hilo. Quizás el déficit más notorio sea nuestra relativa lentitud: en el mismo tiempo que a nuestro cerebro le toma responder a la pregunta de cuánto es 2 más 2, el procesador con el que cuenta el celular que está ahora en tu bolsillo puede hacer varios millones de cuentas más complejas. Por estas razones, nuestra mente es, a la vez, maravillosa y profundamente mejorable. Hasta hoy, la idea de poder perfeccionar el funcionamiento de nuestro intelecto sonaba a premisa de una mala película de ciencia ficción. Sin embargo, hace unas pocas semanas el más brillante emprendedor actual, Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX, anunció la creación de una nueva empresa llamada Neuralink que se propone hacer precisamente esto. Para ello, aspira a crear una red de electrodos que puedan implantarse en nuestro cerebro y nos permitan conectarnos con altísima velocidad a computadoras, redes u otros cerebros. El objetivo es poder agregar a nuestra mente funcionalidades y capacidades como las que disponen los ordenadores, mejorando nuestra memoria, conectándonos a internet directamente desde nuestra biología, dándonos acceso a un volumen casi ilimitado de información y permitiéndonos computar mucho más velozmente, entre otras habilidades asombrosas. Esta tecnología permitirá también una comunicación entre seres humanos enormemente más fluida de la que es posible hoy, donde un individuo debe codificar un mensaje en palabras, otro individuo debe leerlo u oírlo, y finalmente decodificarlo, en un proceso que además de ser lento produce innumerables malos entendidos. La idea resulta algo perturbadora. Después de todo, esas fallas tan idiosincráticas nos hacen ser quienes somos. La idea de integrar tecnología en nuestra mente, más allá de darnos capacidades extra, quizá cambie de manera radical la experiencia de ser humanos. Si estás pensando que seguramente falte mucho para que algo así suceda, parece que no tanto. Ya es momento de prepararse, dado que Musk espera tener un primer producto de este tipo en unos 8 a 10 años. Como dijo alguna vez el futurólogo Arthur C. Clarke: "Cualquier tecnología suficientemente avanzada resulta indistinguible de la magia". Informe de Jorge Luis Icardi. Fuente: Santiago Bilinkis. Para LA NACION. 9 de junio de 2017.

jueves, 25 de mayo de 2017

Viaje mental por la ciudad más austral del mundo

Subo por una ladera de la montaña con el esfuerzo marcado en la cara. Desde abajo parecía fácil. Frente a mí tenía glaciares; a mis espaldas, el canal de Beagle. En los confines del mundo uno siempre tiene la sensación de sentirse fuera del radar. Cada vez que me toca venir aquí me pongo en modo aventurero. No sé por qué será, pero es así. Si bien me encontraba de este lado de la unión del Atlántico y el Pacífico, tal vez en mi mente empezaban a aparecer las historias de la edad heroica de las expediciones antárticas, en la cual hombres como Amundsen, Scott y Shackleton se aventuraban a tierras desconocidas en busca de quedar en el bronce de la ciencia y la historia. También fue lugar de inspiración para uno de mis escritores favoritos de todos los tiempos, Julio Verne, ya que, perteneciente al departamento de esta provincia encontramos a esta isla con El faro del fin del mundo (llamado realmente Faro de San Juan de Salvamento), libro leído cuando vivía en España, en la época donde no existía Internet y momento en el cual mi mente después de voltear cada página imaginaba las hipótesis más extravagantes sobre el lugar alejado que visitaría por primera vez una buena decena de años más tarde. Creo que ya deben haber descubierto en qué lugar me encuentro: Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Mientras continuaba ascendiendo hacia el glaciar Martial -nombrado así en honor a Louis Ferdinand Martial, capitán de la embarcación La Romanche y comandante de la misión científica francesa al cabo de Hornos del siglo XIX-, fatigándome a cada paso de mi lenta pero provechosa subida, me giraba para poder captar el maravilloso paisaje que me rodeaba, como queriendo abarcar con mi vista la totalidad del enorme panorama de 360 grados a mi alrededor. Ya empezaba a ver parte de la ciudad a mis pies y el espejo de agua que forma el Beagle lucía resplandeciente. Aquí hice otra parada mental que me llevaba directamente a Charles Darwin y la embarcación por la que el canal lleva su nombre. Y trataba de pensar cuáles habían sido las primeras impresiones de este eminente naturalista y propulsor de la teoría evolutiva de la selección natural, o cuáles habían sido las órdenes dadas por el capitán Robert Fitz Roy sobre dónde fondear o qué curso seguir. Pero aquí mi mente hizo un clic, como si fuese una llamada de atención. Como si la voz de mi conciencia me estuviese diciendo que me estaba olvidando de recordar cosas importantes. Claro, había recorrido historia, datos fácticos. Repasado brevemente, casi como un neófito, circunstancias que tenían que ver con su ecosistema, flora y fauna. También, las cosas que me habían contado amigos fueguinos sobre ciertos aspectos de su idiosincrasia y costumbres. Porque después de repasar todo esto era tiempo de recordar y homenajear en este caso de manera solitaria y silenciosa, pero siempre respetuosa a aquellos pueblos originarios que, desde tiempos inmemorables, habían habitado estas tierras: yámanas y onas, entre otros. Con sus canoas, habían sido los dueños y señores de estas tierras y mares. Según se dice, podían nadar en estas aguas heladas como si fuese un bautizo diario con la naturaleza, sus creencias y sus costumbres. Enfundados en sus pieles habían combatido durante generaciones las inclemencias del tiempo. Ellos habían dotado a estas latitudes de un espíritu -ese intangible colectivo- bastante especial. Todavía me quedaba un buen par de horas de trayecto. Mis pies caminaban, mis ojos observaban, mi mente vagaba...

  Fuente: Iván de Pineda. LA NACION.
  mayo de 2017

¿Qué es un ataque de pánico?

El ataque de pánico es la sensación de terror intenso o muerte inminente. Pero necesitamos distinguir cuándo es algo ocasional y cuándo es algo frecuente.
Cuando éste se instala, estamos ante la modalidad frecuente. Entonces, si la persona necesita salir, tendrá que llamar a alguien para que la acompañe.
Si va a un restaurante a comer, se sentará cerca de la puerta. Su duración puede variar entre dos, cinco y hasta diez minutos. Pero no más de veinte. En general, es breve y sobreviene sin previo aviso. La persona puede estar hablando con alguien, o cenando en algún lugar y, de repente, experimenta esta sensación.
Se calcula que una de cada diez personas sufrirá una crisis de pánico, al menos, una vez en la vida. Como resultado, sentirá literalmente que se está muriendo y tendrá ahogos, dolores en el pecho, angustia, sudoración, etc. También podrá sentir que está a punto de desmayarse, de volverse loca o de morir de un ataque cardíaco.
Estos son los tres grandes temores que surgen en el ataque de pánico. A pesar de ello, el pronóstico es muy bueno, pues existen terapias especializadas en trastornos de ansiedad.

¿Cómo nos damos cuenta de que estamos frente a un ataque de pánico?
Nuestro cuerpo puede manifestarlo a través de los siguientes síntomas:
-Mareos
-Ahogos
-Sudoración
-Sensación de muerte
-Dolor en el pecho
-Vértigo
-Sensación de despersonalización (los rostros de las personas alrededor comienzan a ser borrosos).
A veces, el ataque de pánico tiene un desencadenante: un susto, la pérdida de un ser querido o un problema determinado. Y, otras veces, aparece sin desencadenante.
Según la psicología, los trastornos de ansiedad son sinónimo de la suma de una personalidad vulnerable más estrés. Todos somos potencialmente vulnerables porque no nos enfermamos de lo que queremos, sino de lo que podemos. Ciertas circunstancias, como una posición de liderazgo, alta exigencia y el estrés que todos enfrentamos pueden provocar trastornos de ansiedad.
En aquel que experimenta esta "sensación de morirse" suele surgir una expectativa ansiosa. La persona piensa: "¿Y si me vuelve a suceder?". Entonces elige quedarse en casa. A su situación actual le suma la "agorafobia". No sale de casa por temor a que le pase algo, a morirse, a volverse loco, etc., y termina por desarrollar una depresión.
Ahora tiene el ataque de pánico más una depresión secundaria, razón por la cual queda literalmente encerrada.

¿Qué hacer ante los ataques de pánico?
a). Buscar ayuda profesional. El pronóstico, como ya mencionamos, es muy bueno. Para recuperarse, se necesita tratamiento para superar la vulnerabilidad y, sobre todo, para aprender a manejar el estrés.
b). Si estamos con alguien más, pedirle a la otra persona que nos abrace. Si nos encontramos fuera de casa, sentarnos en el piso; si nos encontramos en casa, acostarnos, respirar lento y profundo y, en lo posible, escribir lo que está ocurriendo y la forma en la que nos sentimos. Esto puede resultar de gran ayuda.
c). Nunca refugiarnos en casa, pues los ataques de pánico no desaparecen solos. Buscar siempre un profesional de terapia cognitiva o especializado en trastornos de ansiedad.

¿Quiénes pueden tener un ataque de pánico?
Todos: niños, adolescentes y adultos.
Es importante saber que nadie se vuelve loco ni se muere por un ataque de pánico. Muchas personas panicosas le piden al médico que les realice un electro.
Es muy aconsejable, en estos casos, consultar con un cardiólogo, quien hará los controles necesarios y, al comprobar que todo está bien, derivará a la persona con un psicoterapeuta. Nadie muere de un ataque de pánico.

Para concluir, cuando es ocasional, aparece en un determinado momento y no vuelve a repetirse. Pero si persiste, es necesario trabajar en la personalidad ansiosa. Por lo general, se trata de personas que piensan en extremos: todo o nada. No se debería agregar más ansiedad a este trastorno.

Por Bernardo Stamateas
PARA LA NACION

Editorial - Buenos Aires, mayo 25 de 2017...

Este 25 de mayo, se están cumpliendo 207 años de la Revolución de Mayo de 1810.
¿Qué se celebra cuando se habla de esta fecha en Argentina? ¿El nacimiento de la patria?
Decididamente, no. En este día celebramos algo muy diferente.
En 1810 no existía una patria, como a menudo se nos ha enseñado. No había una patria que esperaba romper las cadenas que la unían a España.
Según las investigaciones históricas que se vienen realizando desde hace décadas, no había argentinos, ni estaba la Argentina latente en 1810. Este rincón del mundo era parte del imperio español que se hallaba en crisis desde 1808.
Esta crisis, con la invasión de Napoleón a España, terminó con la caída de la monarquía reinante y la posterior disolución del imperio.
En América, aprovechando tal coyuntura, se produjeron grandes cambios, como ser la ruptura del lazo formal con la Metrópoli.
Lo que conmemoramos en este día, es La “Revolución del 25 de mayo de 1810”. Un cambio político radical que se inició en Buenos Aires y se corrió como pólvora por las demás provincias y capitanías del ex Virreinato del Río de la Plata.
Los “reinos” americanos tuvieron entonces, que hacer frente a la caída de la monarquía española, y lo hicieron reclamando la recuperación del poder que les pertenecía originalmente, según sostenían sus dirigentes.

“El poder debía volver al pueblo, ya que este era el que se lo dio al Rey, pero ante la ausencia de este, la soberanía sobre los territorios debía volver  a los territorios en sí”.

Esa premisa constituía, un derecho y un deber para los pueblos de darse su propio gobierno. Esta idea es la que llevó a la Revolución de Mayo. Tras ésta, se transformó en que la soberanía era del pueblo.
Así finalmente, se llegó a la idea de república, en la que el poder legítimo no descansa sobre un monarca, sino sobre la voluntad del pueblo y sobre la igualdad y libertad de sus integrantes.
Esto fue un avance a todas luces, ya que en Europa estaban volviendo a las monarquías absolutistas, y aquí se planteó una ruptura total con el pasado colonial.
Todavía no existía un estado consolidado, no existía Argentina, pero sí la puesta en práctica de un tipo de gobierno republicano.
Pasaron muchos años, y muchos intentos conflictivos que abrieron diversos caminos hacia la construcción nacional, con éxitos y fracasos. La nación argentina vería su nacimiento recién en 1853, cuando los estados provinciales de nuestro actual territorio sellaron una unidad federal con la constitución que hoy todavía nos rige.
Por todos los que desde los primeros años del Siglo XIX alimentaron y concibieron ese sueño de LIBERTAD; de REPÚBLICA; de PATRIA.
Por todos los que sumaron esfuerzos y lucharon a brazo partido para llegar a darle vida a la NACIÓN ARGENTINA en 1853.
Por todos los que fueron llegando desde ese momento, y depositaron todo un bagaje de ilusiones y anhelos en estas tierras, realizando un aporte invalorable a favor de su engrandecimiento.
Por todos nuestros ascendientes, vivamos con HONOR Y ORGULLO el SER ARGENTINOS.
En buen romance: ¡OJUREMOS CON GLORIA VIVIR!

El Sol del 25 - gato patriótico -
ENZO VALENTINO con acompañamiento de Orquesta Típica (1973)
https://youtu.be/070KgW701DI

martes, 2 de mayo de 2017

EL HISTORIAL DE LA CONSTITUCIÓN ARGENTINA.


 

 

El constitucionalismo en la Argentina nace con el primer Reglamento de 1811, el cual deslindaba las atribuciones entre la Junta Conservadora y el Triunvirato. No llegó a aplicarse, porque el Triunvirato lo reemplazó por el Estatuto Provisional en ese mismo año. Posteriormente, la Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata en su sesión del 27 de febrero de 1813 aprobó el Estatuto del Supremo Poder Ejecutivo, mediante el cual se organizó el Poder Ejecutivo y se fijaron sus facultades. En 1815 se sancionó un Estatuto provisional y otro en 1817, pero su sentido fue de organizar el desorden del momento.

 

La primera constitución argentina fue sancionada en 1819 por el Congreso de Tucumán. Era de carácter centralista, conservador, pro-monárquica y aristocratizante, por ello fue rechazada por las provincias y jamás se puso en práctica. En especial se opuso el Brigadier General Estanislao López, caudillo de Santa Fe, quien deseaba la instalación de una confederación, tratando de imponer su propia constitución, en cuyo artículo 19, instituyó por primera vez en la historia, el voto directo del pueblo para la elección de sus representantes de una organización republicana y federal. Así es como Estanislao López llega al poder como gobernador de Santa Fe en 1819 a través el voto popular. Primer acto democrático efectivizado en toda Latinoamérica y uno de los primeros de todo el mundo (Busaniche, 1927).

 

Sobre esta Constitución de Santa Fe, el propio Busaniche (1927) dice; «...hay que considerar que era la primera provincia en que se daba una constitución republicana; que no había en el mundo otra república que Estados Unidos de Norteamérica y que estaba tan arraigada la sumisión al absolutismo y a la inclinación a la pompas exteriores del mando, que sólo en 1815 se terminó en Buenos Aires con la costumbre de quemar incienso ante la persona del director supremo». Es así que se destaca la valentía de Estanislao López, mientras Buenos Aires mendigaba por las cortes europeas, un monarca para el Río de la Plata hasta 1819.

 

Tras este primer intento, en 1824 se convocó a un Congreso Constituyente, que, en 1826, sancionó una nueva constitución que fracasó como la primera. Fue asimismo rechazada por las provincias y no alcanzó a entrar en vigencia.

 

Una convención reunida en Santa Fe para reformar la constitución fue malograda por la guerra civil de 1828-1831, la cual, sin embargo, propició el nacimiento del Pacto Federal (1831), virtual carta magna argentina por años. Este pacto establecía que el gobierno de la provincia de Buenos Aires (la mayor y más poblada, así como la que tenía contacto directo con Europa) estaba «encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina».

 

El gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas (1829-1832 y 1835-1852), se mostró renuente a realizar la convocatoria a un Congreso Constituyente que exigía el Pacto Federal, por lo que hubo que esperar a su destitución por parte del Gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, para la realización del mismo.

 

 

 Proyecto de Constitución Argentina de 1813

 

Cuando el Segundo Triunvirato convoca la Asamblea del Año XIII, uno de sus objetivos era redactar una Constitución. Si bien este punto fracasó, se pudieron resolver varias cuestiones importantes.

 

Constitución Argentina de 1819

 

Fue sancionada por el mismo Congreso que tres años antes había declarado la Independencia en Tucumán, trasladándose a Buenos Aires para instalarse allí y comenzar a trabajar en la redacción y elaboración de una Carta Magna. Después de realizar un exhaustivo estudio de la preexistente legislación argentina y de constituciones extranjeras tales como la de Estados Unidos, Francia —especialmente la de 1791— y la liberal constitución española de 1812, fue designada la comisión que tendría a cargo la redacción y presentación del proyecto de Constitución. Entre sus miembros se encontraban José Mariano Serrano, Diego Estanislao Zavaleta, Teodoro Sánchez de Bustamante, Juan José Paso y Antonio Sáenz.

 

El proyecto estipulaba que el poder ejecutivo sería ejercido por un Director Supremo electo por ambas cámaras del Congreso, con su propio Consejo de Estado, quien duraría cinco años en el poder, pudiendo ser reelecto por una única vez. El poder legislativo estaría integrado por una Cámara de Senadores, formada por un número de miembros igual al de provincias, tres militares cuya graduación no bajara de Coronel Mayor, un obispo, tres eclesiásticos, un representante de cada universidad y el Director Supremo saliente. La otra Cámara sería conformada por Diputados elegidos a razón de uno cada veinticinco mil habitantes y tendría la iniciativa en materia impositiva y estaba a cargo la promoción de juicio político a los altos funcionarios del Estado. El poder judicial sería ejercido por una Alta Corte de Justicia compuesta por siete jueces y dos fiscales designados por el Director con noticia y consentimiento del Senado.

 

 

 

El proyecto de Constitución fue aprobado por el Congreso y entró en vigencia el 25 de mayo de 1819, encontrando un entusiasta recibimiento por parte del pueblo de Buenos Aires; por el contrario, fue inmediatamente rechazada por las provincias del interior. La mayor crítica por parte del interior —en el Congreso no estaban representadas Salta, San Juan, la Banda Oriental, Misiones, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe—, fue su neto carácter unitario, cuando la mayoría de las provincias sostenía una posición federal.

 

En definitiva, las provincias rechazaron el documento y los caudillos Santa Fe y Entre Ríos (Estanislao López y Francisco Ramírez respectivamente) decidieron ir a la guerra contra Buenos Aires. Guerra en que las provincias sublevadas contra el Directorio resultaron victoriosas en la Batalla de Cepeda el 1 de febrero de 1820, provocando con ello la caída del entonces Director Supremo, José Rondeau y dando inicio a un período de crisis para la ciudad puerto y su provincia, y de autonomía para las provincias interiores. Luego de la Batalla de Cepeda, también el Congreso se disolvió, así empezando la anarquía del año 1820.

 

 

 Constitución Argentina de 1826.

 

A fines de 1823 la situación interna de las Provincias Unidas del Río de la Plata, si bien transitaba por un momento de tranquilidad política merced al gobierno encabezado por el General Juan Gregorio de las Heras, ante la necesidad de concretar la unión nacional por el advenimiento de una guerra con Brasil que había ocupado la Banda Oriental (hoy Uruguay), Buenos Aires invitó a todas las provincias a un Congreso General y estas aceptaron.

 

El 16 de diciembre de aquel año, se instaló el Congreso General Representante de las Provincias Unidas de Sudamérica que tiene a Manuel Antonio Castro como presidente. A partir de aquel día comenzó a discutirse en el seno de la Asamblea la posibilidad de redactar una Constitución para el país. Este organismo sancionó una Ley Fundamental compuesta por 18 artículos que quedaba en vigencia hasta la sanción definitiva de la Carta Magna.

 

En líneas generales esta Constitución era igual a la de 1819. Sólo que ésta ahora era más completa y centralista. Establecía la división de poderes:

Poder Ejecutivo: ejercido por el Presidente de la Nación cuyo mandato duraría cinco años, designado en elección de segundo grado, que entre otras atribuciones designaba a los Gobernadores provinciales con acuerdo del Senado, que no tendrían autonomía y su presupuesto debería ser aprobado por el Congreso Nacional.

Poder Legislativo: bicameral, con Cámara de Diputados y de Senadores.

Poder Judicial: una Alta Corte de Justicia - con 9 Jueces y 2 Fiscales - y los tribunales inferiores.

 

Lo más destacable es que enumeraba una serie de derechos y garantías que pasaron a la Constitución de 1853. Establece la religión católica como religión del Estado; sanciona con pena de muerte o destierro al que atentare o prestare medios para atentar contra la Constitución; prohibía la confiscación de bienes; se privaba de los derechos de ciudadanía al procesado en causa criminal por la que pueda resultar pena de muerte. También establecía la inamovilidad de los Jueces y la no disminución de los sueldos.

 

Con los unitarios diestramente dueños del Congreso y frente a las luchas entre Córdoba y Tucumán, Las Heras vislumbró que no podría continuar ejerciendo el Poder Ejecutivo y el 15 de julio de 1825 decide renunciar, siendo ésta rechazada por la Asamblea. No pasó mucho tiempo, y el 6 de febrero de 1826 el Congreso crea el cargo de Presidente de la República, siendo elegido para ocupar el puesto Bernardino Rivadavia, figura profundamente rechazada por el interior, verdadero artífice de la Constitución.

 

El Presidente una vez aprobada la Constitución el 24 de noviembre de 1826, nombra comisionados para convencer a los gobernadores y juntas provinciales. Menos Tucumán, Catamarca y Salta, las provincias están en manos federales. Y es a éstas a donde se dirigen los comisionados.

 

La Rioja, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Santiago del Estero, San Luis y Salta rechazan la Constitución pero manifiestan el deseo de seguir la guerra con el Brasil "sin el Congreso ni el presidente". La única provincia que acepta la Constitución es la Oriental, por obvias razones tácticas. Buenos Aires que carece de autoridades, no se pronuncia.

 

Ya en guerra con el Brasil en el año 1827, el Congreso declaró su propia disolución y la del Poder Ejecutivo nacional, quedando en manos de Buenos Aires las relaciones exteriores y la guerra. A partir de este momento el país quedará sin gobierno nacional y entrará en una lucha feroz entre unitarios y federales, a pesar de lo cual las provincias con igual tendencia política se unirán mediante pactos, tales como la Liga Unitaria y Pacto Federal.

 

La falta de un gobierno nacional duraría hasta el Acuerdo de San Nicolás que dio origen a la Confederación Argentina y precedió a la Constitución Argentina de 1853.

 

 

Constitución argentina de 1853.

 

El Congreso General Constituyente, realizado en 1853 en la ciudad de Santa Fe, dictó la constitución de 1853, que se encuentra vigente en la actualidad, con sus reformas.

 

En 1860 fue realizada la primera reforma a la constitución, debida a que la provincia de Buenos Aires, enfrentada a las demás (1852-1859), no tuvo representantes en el Congreso.

 

La segunda reforma (1866) fue realizada sólo para eliminar del texto un par de frases que decían «hasta 1866».

 

La tercera reforma (1898) cambió la base de elección de diputados y el artículo que se refiere a los ministros del Poder Ejecutivo, elevándolos de cinco a ocho.

 

En 1949 se efectuó una amplia reforma a la constitución, realizada durante el gobierno justicialista de Juan Domingo Perón. Esta reforma incorporó nuevos derechos políticos, extensos derechos sociales, estableció la igualdad del hombre y la mujer, nacionalizó algunos recursos básicos de la economía, permitió la reelección indefinida del presidente, estableció el voto universal, secreto y directo, etc. Tras el derrocamiento de Perón en 1955, la dictadura que lo sucedió derogó la Constitución y repuso el texto de 1898. En 1957 se reunió una nueva convención reformadora con exclusión del peronismo, que convalidó la derogación de la Constitución de 1949 y compiló algunos derechos laborales en el nuevo artículo 14bis, antes de paralizar sus sesiones por falta de quorum.

 

La dictadura que gobernaba el país en 1972 impuso mediante un estatuto una serie de reformas a la constitución como condición para las elecciones de 1973. Estas incluyeron la elección de presidente y diputados en un período de cuatro años, a doble vuelta electoral, entre otras. Esta reforma se estableció por cinco años, tiempo en el cual debía ser ratificada por el Congreso de la Nación, lo cual no ocurrió a raíz del golpe de Estado de 1976.

 

La última reforma se llevó a cabo en 1994, e incluyó la reducción del mandato presidencial a cuatro años, su elección directa y a doble vuelta, el aumento del número de senadores a tres, con elección directa, la creación del Consejo de la Magistratura, del Jefe de Gabinete de Ministros y varias otras figuras más.

 

 

lunes, 1 de mayo de 2017

ATRACÓN DE TORTILLAS EN CÁDIZ(ESPAÑA).

Atracón de tortillas
Un paseo por Cádiz para probar las distintas variantes de este clásico culinario español. El plan era muy simple: recorrer la ciudad de una manera diferente y convertirme en experto de un producto típico español.

La ciudad: Cádiz. El producto: tortilla española. De esta manera, me convertí en un tortillante, una especie de Adso de Melk (se acordarán de este novicio que seguía a William de Baskerville en El nombre de la rosa), cuyo propósito era conocer a fondo los secretos de este tradicional plato.
Cádiz, como ya hemos comentado en una de estas columnas hace algún tiempo, es la ciudad continuamente habitada más antigua de España y una de las más ancianas del oeste de Europa. Desde los tiempos de fenicios (sus fundadores) y cartaginenses (para ellos Gadir o Agadir), Imperio Romano (la llamaron Augusta Urbs Iulia Gaditana) pasando por los árabes (Qádis) hasta la llegada a nuestros días como Cádiz, ininterrumpidamente ha sido siempre un importante puerto comercial que enlazaba el comercio de la costa noroeste del África con la península ibérica y el mediterráneo. Durante el imperio español, era uno de los puertos más importantes -Colón en dos de sus viajes partió desde aquí-, que fue sitiado y atacado infinidad de veces por ingleses. Tan importante era el comercio marítimo que en toda la ciudad los propietarios de los navíos comerciales construían torres, que funcionaban como miradores en sus residencias para poder anticipar la llegada de sus embarcaciones y comunicar las buenas y, a veces, malas noticias. También estas torres podían cumplir una tarea defensiva.
Con mucha y antigua historia, pequeñas calles y plazas, grandes iglesias y, sobre todo, llena de recovecos, es una ciudad ideal para caminarla y sorprenderse. Como lo hice yo, pero esta vez, como se los adelanté, de una manera lúdica y diferente. Pepe, como lo llama todo el mundo, fue el encargado de iniciarme en el ancho mundo de la tortilla de papas o tortilla española. Su propósito siempre fue el de hacer conocer la ciudad de sus amores y de compartir los sabores y tradiciones culinarias de la provincia y del país. Así nació este curso de tortillología, en el que los tortillantes (estudiantes de la tortilla) descubren los secretos de este plato que, desde el siglo XVI (momento en el cual Europa trae la papa desde las Américas), forma parte de la identidad gastronómica de España y es uno de los productos ofrecidos en sus maravillosos tapeos.
Verdadero entendido en el tema, Pepe me esperaba en una esquina de la ciudad para recorrer los quince mejores lugares que ofrecían la tortilla en cada una de sus variedades. Así comenzó una jornada en la cual me sumergí y dediqué durante unas buenas diez horas a conocer los secretos gaditanos y a comer hasta casi literalmente explotar. Porque cada una de las casas de comidas y restaurantes me recibía con amplias sonrisas, palmadas en el hombro y esa tonada andaluza que por momentos se exacerba al punto de tener que hacer esfuerzos para entender lo que están diciendo.
Arrancábamos con una copita de manzanilla o vino, luego otra, y así sucesivamente, hasta casi pedir por favor un respiro. Pepe pacientemente no sólo me explicaba la composición, inspiración y creación de cada una de las tortillas: con jamón ibérico o puntas de espárragos, con chorizo o bonito, con pimientos o cebolla. También me abría las puertas de su ciudad, de sus costumbres, de sus historias y de sus mitos a través de cantidades ingentes de este producto y de las innumerables copas compartidas con los dueños de los locales que me despedían con enormes abrazos, como si fuera un pariente o hijo pródigo venido de ultramar.

Nota de Iván de Pineda
Conductor del programa Viajando por el mundo, de canal 13.
1 de mayo de 2017

CAPA DE OZONO 2017.

En una de las atmósferas más puras que existen, Argentina mide la capa de ozono en el Pabellón Científico de la Base Marambio de la Antártida Argentina, en un proyecto conjunto con Finlandia que registró valores superiores a los anteriores 25 años, lo que indica que la capa de ozono se recupera por rectificación de la acción humana que la había deteriorado. En la Base Marambio se obtuvieron mediciones de ozono en la que el valor supera ampliamente el promedio de todas las mediciones realizadas en Marambio entre 1989 y 2016.
El ozono es un gas que se forma en la atmósfera estableciendo una capa que bloquea la radiación solar ultravioleta dañina (UVC), que incrementa el riesgo de cáncer de piel y daña al fitoplancton de los mares, entre otros perjuicios. Si se comprimiera alrededor de la atmósfera todo el ozono disponible, la capa formada mediría tres milímetros, denominada 300 unidades Dobson en referencia al científico inglés que ideó el método de medición. Son suficientes e imprescindibles para absorber la mayor parte de la radiación ultravioleta UVC.
La capa había resultado gravemente dañada por el uso de aerosoles refrigerantes luego prohibidos, que alteraron el ozono como daño colateral. Inventada para ser usada en refrigeración, la molécula de clorofluorcarbono (CFC) empezó a agotar el ozono natural presente en la alta atmósfera y produjo una disminución que fue observada en 1974 por Mario Molina y Frank Sherwood Rowland, en un trabajo que les significó el Nobel de Química 1995 junto a Paul Crutzen.
Una década después de esa observación, el Servicio Antártico Británico (BAS) publicó en 1985 el estudio que mostraba una disminución alarmante de la capa en la región polar. El "agujero de ozono" por el cual una veintena de países, entre los que se contaban productores de clorofluorocarbonos (CFC), suscribieron el Protocolo de Montreal que entró en vigencia en 1989.
En los últimos años estamos viendo que hay una mejora en esa capa de ozono que va de la mano con el Protocolo de Montreal. Se está comprobando que el hombre, poniéndose de acuerdo, puede llegar a mejorar lo que el mismo hombre deterioró. Por una serie de mediciones realizadas, están comprobando con los parámetros que se tiene desde 1989, que la capa de ozono está recuperando valores, indicando que el adelgazamiento sobre la Antártida comenzó a revertirse.
Se estima que para el año 2050 debería estar en los valores previos al uso del CFC y todos los aerosoles que destruyen el ozono, lo que significa que el hombre puede alterar su comportamiento cuando nos ponemos de acuerdo, lo que tiene repercusión en el medio ambiente, sin distinción de bandera, credo, religión.
Los meteorólogos junto a los técnicos del área electrónica, están abocados a la tarea de la medición del ozono con dos métodos, óptico y químico, además de estudios complementarios de aerosoles y partículas en la atmósfera. A través del espectrofotómetro de Dobson se hace la descomposición de la luz solar que se reciben a nivel superficial, miden una longitud de un par de onda que es alterada por el ozono y otro par que no lo es y por comparación en una computadora, sale una unidad de medida que estima el ancho de la capa de ozono. A nivel internacional se considera que por debajo de 200 unidades Dobson se está dentro del agujero de ozono, lo que normalmente se da en la primavera antártica. El método químico requiere el lanzamiento de un ozonosonda a la atmósfera, un enorme globo de 2 metros de diámetro inflado con helio que toma cada segundo muestras de aire. Ese aire reacciona con una solución salina que genera una corriente transmitida por radiofrecuencia a un programa de computación, lo que permite medir la cantidad de ozono a medida que la sonda va ascendiendo hacia los 30.000 metros.
El Pabellón Científico dependiente del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), compartiendo el espacio con la Dirección Nacional del Antártico y el Laboratorio Multidisciplinario de Marambio, miden el ozono con un tercer método, el sistema Brewer automatizado.

Informe de Jorge Luis Icardi.
Fuente consultada: Telam.
1 de mayo de 2017

La Piedra de Rosseta

La Piedra de Rosetta tiene 112,3 cm de altura, 75,7 cm de ancho y 28,4 cm de espesor, mientras que su peso se estima aproximadamente en 760 kilogramos. Presenta tres inscripciones: la superior en jeroglíficos del antiguo Egipto, la central en escritura demótica egipcia y la inferior en griego antiguo.
La superficie frontal está pulida y las inscripciones ligeramente incisas en ella, los laterales están suavizados y la parte posterior está toscamente trabajada, sin duda porque no estaba a la vista en su ubicación original. La estela se describe como «una piedra de granito negro, con tres inscripciones… encontrada en Rosetta» en un catálogo moderno de los objetos descubiertos por la expedición francesa a Egipto. En algún momento después de su llegada a Londres las inscripciones de la estela fueron rellenadas con tiza blanca para hacerlas más legibles, mientras que el resto de la superficie fue cubierta por una capa de cera de carnaúba destinada a protegerla de los dedos de los visitantes, lo que le dio un color negro a la piedra, que llevó a su identificación errónea como basalto negro. Estas adiciones fueron retiradas en una limpieza que se le practicó en 1999 y que reveló el gris oscuro original, el brillo de su estructura cristalina y las vetas rosas que recorren su esquina superior izquierda.
Las comparaciones con la colección Klemm de piedras egipcias ubicada en el Museo Británico mostró su gran parecido con la roca de una pequeña cantera de granodiorita en Gebel Tingar, en la orilla occidental del Nilo y al oeste de Elefantina, en la región de Asuán, cuyas piedras de granodiorita presentan esta peculiar veta rosácea.
La piedra de Rosetta es un fragmento de una estela más grande, aunque posteriormente no se encontraron otras partes en el lugar en que fue hallada. Debido a que le faltan fragmentos, ninguno de sus textos está completo. El más dañado es el superior, escrito en jeroglífico, del que solo son visibles catorce líneas, todas interrumpidas en su lado derecho y doce de ellas incompletas en el lateral izquierdo. El siguiente registro escrito en demótico ha sobrevivido mejor, pues tiene treinta y dos líneas, catorce de las cuales están ligeramente dañadas en el lado derecho. El texto inferior en griego cuenta con cincuenta y cuatro líneas, veintisiete de ellas completas y el resto gradualmente dañadas por la rotura diagonal de la esquina inferior derecha de la estela.
La extensión completa del texto jeroglífico y el tamaño total de la estela original, de la que la Piedra de Rosetta es solo un fragmento, puede ser estimada sobre la base de la comparación con otras estelas que han perdurado, incluidas otras copias del mismo decreto. El anterior decreto de Canopo, creado en el 238 antes de Cristo, durante el reinado de Ptolomeo III, tiene 219 cm de alto y 82 de ancho, y contiene treinta y seis líneas de texto jeroglífico, setenta y tres de demótico y setenta y cuatro de griego con textos de similar longitud. Con esta comparación se puede estimar que se han perdido catorce o quince líneas del texto jeroglífico de la Piedra de Rosetta, unos 30 cm.
Además de las inscripciones, seguramente presentaba una escena que representaba al faraón presentándose a los dioses, coronada por un disco alado (Behedety) como en la estela de Canopus. Estos paralelismos, y un signo jeroglífico para «estela» en la misma piedra (O26 de la lista de Gardiner) sugieren que originalmente tenía un remate superior redondeado y que su altura alcanzaba los 149 cm. La estela fue elaborada tras la coronación de Ptolomeo V y se le inscribió un decreto que establecía el culto divino al nuevo gobernante, dictado por un congreso de sacerdotes reunidos en Menfis. La fecha que se da del mismo, «4 Xandicus» del calendario macedonio y «18 Meshir» del egipcio, se corresponde con el 27 de marzo de 196 antes de Cristo, noveno año del reinado de Ptolomeo V. Esto se confirma al producirse el nombramiento de cuatro sacerdotes que oficiaron en el mismo año: Aëtus, hijo de Aëtus, fue sacerdote del culto divino de Alejandro Magno y los cinco Ptolomeos hasta el propio Ptolomeo V. Los otros tres sacerdotes, nombrados por orden en la estela, dirigían el culto de Berenice Evergetes, esposa de Ptolomeo III, Arsínoe II Filadelfo (hermana y esposa de Ptolomeo II) y Arsínoe Filopator, madre de Ptolomeo V. Sin embargo, se da una segunda fecha en el texto griego y en el jeroglífico, correspondiente con el 27 de noviembre del 197 antes de Cristo, aniversario oficial de la coronación de Ptolomeo V. La inscripción en demótico está en contradicción con este dato, pues incluye una lista de días de marzo para el decreto y el aniversario, y aunque no se sabe el porqué de estas discrepancias, está claro que el decreto se publicó en 196 antes de Cristo y tenía la intención de restablecer el dominio de los faraones ptolemaicos sobre Egipto.
Los poderes extranjeros agravaron los problemas internos del reino de Ptolomeo. Antíoco III el Grande y Filipo V de Macedonia hicieron un pacto para dividir las posesiones ultramarinas de Egipto, pues Filipo se había apoderado de varias ciudades e islas de Tracia y Caria, mientras que la batalla de Panio (198 a. C.) había causado la transferencia de Celesiria, con Judea incluida, de los Ptolomeos a los Seléucidas. Mientras tanto, en el sur de Egipto existía una revuelta enquistada que había comenzado en el reinado de Ptolomeo IV y que estuvo liderada por Horunnefer y luego por su sucesor Anjunnefer. Tanto la guerra como la revuelta interna seguían activas cuando el joven Ptolomeo V fue oficialmente coronado en Menfis a la edad de 12 años (siete años después del inicio de su reinado tutelado) y cuando se publicó el decreto de Menfis.
La estela de Rosetta presenta ciertas similitudes con otras estelas de donación que representan al faraón gobernante concediendo una exención de impuestos a los sacerdotes residentes. Los faraones habían elaborado este tipo de estelas durante dos mil años, pues las más antiguas datan del Imperio Antiguo. Aunque en las primeras etapas estos decretos eran emitidos por el propio faraón, el decreto de Menfis fue publicado por los sacerdotes, garantes de la cultura tradicional egipcia.
El decreto deja constancia que Ptolomeo V regaló plata y grano a los templos, y que en su octavo año de reinado, durante una inundación especialmente alta del Nilo, ordenó embalsar las aguas sobrantes para beneficio de los agricultores. A cambio de estas acciones los sacerdotes elevaron plegarias en el cumpleaños del faraón; el día de coronación sería celebrado anualmente y todos los sacerdotes de Egipto le servirían junto a los otros dioses. El decreto concluye con la instrucción de que una copia fuera colocada en cada templo, inscrita con el «lenguaje de los dioses» (jeroglífico), el «lenguaje de los documentos» (demótico) y el «lenguaje de los griegos» usado por el gobierno Ptolemaico.
Asegurar el favor de la casta sacerdotal era esencial para los faraones ptolemaicos a fin de conservar un control efectivo sobre el pueblo. Los Sumos Sacerdotes de Menfis, ciudad en que fue coronado el faraón, eran particularmente poderosos por ser la máxima autoridad religiosa de la época y tener influencia en todo el reino. Dado que el decreto fue publicado en Menfis, la antigua capital de Egipto, en lugar de en Alejandría, centro de gobierno de los ptolomeos, es evidente que el joven faraón quería ganarse su apoyo activo. Por lo tanto, aunque el gobierno de Egipto había sido de habla griega desde las conquistas de Alejandro Magno, el decreto de Menfis, al igual que los dos anteriores decretos, incluyó textos en egipcio para mostrar su relevancia para el pueblo general por medio de la escritura de los sacerdotes egipcios. No existe una traducción definitiva del decreto a ninguna lengua moderna debido a las pequeñas diferencias entre los tres textos originales y a que se continúa desarrollando el conocimiento de las escrituras antiguas.

El Día Internacional del Trabajo en la Argentina

El 1° de Mayo en la Argentina

En plena zona de la Recoleta se celebró por primera vez el Día de los Trabajadores en la Argentina. Fue el 1° de mayo de 1890 y juntó a 2.000 personas, una concurrencia numerosa para la época. Al día siguiente, los asistentes se enteraron de que habían perdido su jornal “por faltar al trabajo”.
Se había constituido un comité obrero para convocar al mitin a todos los asalariados. Para eso redactaron un manifiesto en el que explicaban, que “reunidos en el Congreso de París del año anterior, los representantes de los trabajadores de diversos países resolvieron fijar el 1° de mayo de 1890 como fiesta universal de obreros, con el objeto de iniciar la propaganda en pro de la emancipación social”.
En el mitin hablaron varios oradores señalando “las deplorables condiciones de trabajo en todos los gremios” y reclamando la limitación de la jornada a ocho horas.

Las conmemoraciones del 1° de mayo se reiniciaron cuando cada fracción del movimiento obrero organizó actos en forma independiente, aunque las condiciones del medio ambiente fueron adversas.
En 1909 los hechos tomaron rasgos muy graves al atacar la policía el mitin anarquista en la plaza Lorea, provocando muertos y heridos. El dolor obrero unió a socialistas y anarquistas, y el lunes 3 el trabajo se paralizó completamente. Por ocho días se detuvo en absoluto la vida industrial y comercial de Buenos Aires en una de las actitudes más enérgicas y duraderas que registra el movimiento obrero argentino y que se conoció como la “huelga general de la semana de mayo”.
En los años sucesivos se impartieron a los obreros lecciones de “amor al país”, premiándose a los trabajadores no agremiados.
Durante los 1° de mayo se repartían ropas a los pobres, junto con catecismos “para que fueran buenos y no existieran luchas sociales”, tal como lo proclamaban los volantes de la época.

El 28 de abril de 1930, el presidente Hipólito Yrigoyen decidió instituir el 1° de mayo como “fiesta del Trabajo en todo el territorio de la Nación”, porque según los considerandos “es universalmente tradicional consagrar ese día como descanso al trabajo”. Al año siguiente hubo insistentes gestiones ante el presidente Uriburu para que autorizara los actos del 1° de mayo. Obtenido ese permiso en 1931, pudieron desfilar los socialistas con grandes carteles que decían: “Por una Argentina grande y justa, económicamente próspera y políticamente libre”.
Durante la década de los años 30 las condiciones fueron difíciles para la tradicional recordación y las manifestaciones obreras en esa fecha desfilaban por las calles.

A partir del 1° de mayo de 1947 las características variaron sustancialmente, porque fue la primera celebración bajo el gobierno peronista. se presentaban números artísticos en los que intervenían figuras populares (Hugo del Carril, Antonio Tormo, Hermanos Abalos) y tras un gran desfile de carrozas se elegía la Reina del Trabajo.
La “revolución argentina” inaugurada por el general Juan Carlos Onganía en 1966, prohibió los festejos de la conmemoración del 1° de mayo con actos públicos.

Actualmente el 1° de mayo ha dejado de ser la celebración de un grupo de rebeldes, para convertirse en una jornada de afirmación política, de lucha social, de reivindicación proletaria y también de homenaje silencioso.
Hoy existen gremios, representantes y sindicalistas que no siempre luchan por el derecho y los intereses de los trabajadores, sino por sus conveniencias individuales. Es por eso que debemos participar y hacer que se respete la dignidad de las personas que se esfuerzan por construir un país diariamente y así, hacer valer la perdurabilidad de esta fecha asegurada por más de siete décadas de historia argentina.

Prof. Alicia María Ayaviri

viernes, 28 de abril de 2017

ALGORITMO.

Los diagramas de flujo sirven para representar algoritmos de manera gráfica. En matemáticas, lógica, ciencias de la computación y disciplinas relacionadas, un algoritmo es un conjunto prescrito de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas que permite llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacer dicha actividad. Dados un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución.
Los algoritmos son el objeto de estudio de la algoritmia. En la vida cotidiana, se emplean algoritmos frecuentemente para resolver problemas. Algunos ejemplos son los manuales de usuario, que muestran algoritmos para usar un aparato, o las instrucciones que recibe un trabajador por parte de su patrón.
Algunos ejemplos en matemática son el algoritmo de multiplicación, para calcular el producto, el algoritmo de la división para calcular el cociente de dos números, el algoritmo de Euclides para obtener el máximo común divisor de dos enteros positivos, o el método de Gauss para resolver un sistema de ecuaciones lineales.
En términos de programación, un algoritmo es una secuencia de pasos lógicos que permiten solucionar un problema.

Definición formal
En general, no existe ningún consenso definitivo en cuanto a la definición formal de algoritmo. Muchos autores los señalan como listas de instrucciones para resolver un cálculo o un problema abstracto, es decir, que un número finito de pasos convierten los datos de un problema (entrada) en una solución (salida). Sin embargo cabe notar que algunos algoritmos no necesariamente tienen que terminar o resolver un problema en particular. Por ejemplo, una versión modificada de la criba de Eratóstenes que nunca termine de calcular números primos no deja de ser un algoritmo. A lo largo de la historia varios autores han tratado de definir formalmente a los algoritmos utilizando modelos matemáticos. Esto fue realizado por Alonzo Church en 1936 con el concepto de "calculabilidad efectiva" basada en su cálculo lambda y por Alan Turing basándose en la máquina de Turing. Los dos enfoques son equivalentes, en el sentido en que se pueden resolver exactamente los mismos problemas con ambos enfoques. Sin embargo, estos modelos están sujetos a un tipo particular de datos como son números, símbolos o gráficas mientras que, en general, los algoritmos funcionan sobre una vasta cantidad de estructuras de datos. En resumen, un algoritmo es cualquier cosa que funcione paso a paso, donde cada paso se pueda describir sin ambigüedad y sin hacer referencia a una computadora en particular, y además tiene un límite fijo en cuanto a la cantidad de datos que se pueden leer/escribir en un solo paso.
Esta amplia definición abarca tanto a algoritmos prácticos como aquellos que solo funcionan en teoría, por ejemplo el método de Newton y la eliminación de Gauss-Jordan funcionan, al menos en principio, con números de precisión infinita; sin embargo no es posible programar la precisión infinita en una computadora, y no por ello dejan de ser algoritmos.
Los algoritmos pueden ser expresados de muchas maneras, incluyendo al lenguaje natural, pseudocódigo, diagramas de flujo y lenguajes de programación entre otros. Las descripciones en lenguaje natural tienden a ser ambiguas y extensas. El usar pseudocódigo y diagramas de flujo evita muchas ambigüedades del lenguaje natural. Dichas expresiones son formas más estructuradas para representar algoritmos; no obstante, se mantienen independientes de un lenguaje de programación específico.
La descripción de un algoritmo usualmente se hace en tres niveles:
1.Descripción de alto nivel. Se establece el problema, se selecciona un modelo matemático y se explica el algoritmo de manera verbal, posiblemente con ilustraciones y omitiendo detalles.
2.Descripción formal. Se usa pseudocódigo para describir la secuencia de pasos que encuentran la solución.
3.Implementación. Se muestra el algoritmo expresado en un lenguaje de programación específico o algún objeto capaz de llevar a cabo instrucciones. También es posible incluir un teorema que demuestre que el algoritmo es correcto, un análisis de complejidad o ambos.
Los diagramas de flujo son descripciones gráficas de algoritmos; usan símbolos conectados con flechas para indicar la secuencia de instrucciones y están regidos por normas ISO. Los diagramas de flujo son usados para representar algoritmos pequeños, ya que abarcan mucho espacio y su construcción es laboriosa. Por su facilidad de lectura son usados como introducción a los algoritmos, descripción de un lenguaje y descripción de procesos a personas ajenas a la computación. El pseudocódigo (falso lenguaje, el prefijo pseudo significa falso) es una descripción de alto nivel de un algoritmo que emplea una mezcla de lenguaje natural con algunas convenciones sintácticas propias de lenguajes de programación, como asignaciones, ciclos y condicionales, aunque no está regido por ningún estándar. Es utilizado para describir algoritmos en libros y publicaciones científicas, y como producto intermedio durante el desarrollo de un algoritmo, como los diagramas de flujo, aunque presentan una ventaja importante sobre estos, y es que los algoritmos descritos en pseudocódigo requieren menos espacio para representar instrucciones complejas. El pseudocódigo está pensado para facilitar a las personas el entendimiento de un algoritmo, y por lo tanto puede omitir detalles irrelevantes que son necesarios en una implementación. Programadores diferentes suelen utilizar convenciones distintas, que pueden estar basadas en la sintaxis de lenguajes de programación concretos. Sin embargo, el pseudocódigo, en general, es comprensible sin necesidad de conocer o utilizar un entorno de programación específico, y es a la vez suficientemente estructurado para que su implementación se pueda hacer directamente a partir de él.

Sistemas formales
La teoría de autómatas y la teoría de funciones recursivas proveen modelos matemáticos que formalizan el concepto de algoritmo. Los modelos más comunes son la máquina de Turing, máquina de registro y funciones μ-recursivas. Estos modelos son tan precisos como un lenguaje máquina, careciendo de expresiones coloquiales o ambigüedad, sin embargo se mantienen independientes de cualquier computadora y de cualquier implementación.

Implementación
Muchos algoritmos son ideados para implementarse en un programa. Sin embargo, los algoritmos pueden ser implementados en otros medios, como una red neuronal, un circuito eléctrico o un aparato mecánico y eléctrico. Algunos algoritmos inclusive se diseñan especialmente para implementarse usando lápiz y papel. El algoritmo de multiplicación tradicional, el algoritmo de Euclides, la criba de Eratóstenes y muchas formas de resolver la raíz cuadrada son solo algunos ejemplos.

Fuente: Fundación Buenos Aires XXI, Lomas de Zamora.
28 de abril de 2017