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lunes, 8 de noviembre de 2021

El castillo de Sandro

El castillo medieval irrumpe como una impactante rareza en el paisaje de avenida Pavón al     3900, donde Boedo aún conserva el pulso de barrio de casas bajas y talleres. Portón de madera maciza, almenas, aberturas de arco ojival, una torre coronando las tres plantas. Parece una escenografía de Game of Thrones injertada entre dos viviendas particulares, pero lo que es, en verdad, tiene magia propia y una leyenda que merece ser contada.

Es el castillo que Roberto Sánchez, Sandro, diseñó y mandó a construir en los años ochenta, que albergó sus oficinas porteñas, que fue ocupado ilegalmente

y vandalizado, y que ahora será reabierto como centro de actividades culturales.
La propuesta incluye un     bar temático donde se exhibirán objetos originales

del legendario Gitano.


La inauguración será este sábado 26 de octubre, a las 15. Asistirá Olga Garaventa, la viuda de Sandro, y el ministro porteño de Cultura, Enrique Avogadro, quien descubrirá la placa que declara al edificio como sitio de interés cultural para la Ciudad.

Había una vez…

La leyenda dice que todo empezó cuando Sandro volvía en auto luego de dar un recital. Era una impresionante noche de luna llena. Estacionó en la avenida

Pavón, entre las calles Quintino Bocayuva y Castro, se bajó y les dijo a sus acompañantes que allí, en esa cuadra, se imaginaba un castillo resplandeciendo bajo la misma luz que plateaba la arboleda del barrio.
Lo cierto es que, en 1980, Roberto Sánchez compró una propiedad ubicada en Pavón 3939, originalmente una casa chorizo con 8,66 metros de frente por 60

de fondo.

Según cuenta su biógrafa, Graciela Guiñazú, autora de Sandro de América (Editorial Planeta, 2017), "se había propuesto construir el mejor estudio de grabación

que existiese desde el Río Grande para abajo". Su fantasía era que lo inaugurara Tina Turner.
Ordenó la demolición completa y él mismo hizo los planos del nuevo proyecto, aunque su vocación por el dibujo se había limitado, hasta entonces, a bocetos de vestuarios y coreografías.

Roberto no tenía conocimientos específicos y sólo había completado la escuela primaria, pero leyó libros de Arquitectura, se sentó frente a un tablero de diseño y empezó a tirar líneas. “Todo lo que le interesaba lo aprendía y lo desarrollaba como si fuera una canción”, apunta Guiñazú.

Los planos, diseñados por Sandro pero supervisados y firmados por un arquitecto, fueron aprobados el 27 de noviembre de 1985. "Todos quieren tener un castillo

y yo me hice uno en Boedo", decía.

La construcción demoró unos doce años y el proyecto sobrevivió a las inestabilidades económicas de un país no apto para soñadores. Pero estamos hablando de la Argentina, que siempre, de alguna manera u otra, impone su cuota de desaliento.
Con la obra terminada, ya en la Convertibilidad, Roberto Sánchez se dio cuenta de que le resultaba más barato ir a grabar a los Estados Unidos que hacerlo acá, por lo que el castillo fue destinado solamente a oficinas (suyas y de su manager Aldo Aresi) y a depósito de instrumentos, equipos musicales y escenografías.

A principios de los noventa, una vecina de Boedo, Olga Garaventa, tuvo que salir a limpiar casas para sostener la economía de su familia. Rosita, la dueña de un kiosco, la sugirió que fuera al castillo de Pavón al 3900 porque estaban buscando personal de maestranza.

 Olga se entrevistó con Aldo Aresi, quien la recibió con una advertencia: “¿Usted sabe de quién es este edificio, verdad? Por eso no nos gustaría contratar a una fanática”. La mujer tranquilizó al manager, negó ser una de las clásicas “nenas” del cantante y fue contratada.

Sandro conoció a Olga entre las paredes blancas del castillo. “La primera vez que me habló, se me paralizó el corazón”, confesó ella años después. Allí se enamoraron. Allí, un 23 de diciembre de 2004, se dieron el primer beso. Se casaron el 13 de abril de 2007.

El presente

La mano de Sandro está detrás de todo lo que se ve en este edificio de 957 metros cuadrados cubiertos: las arañas, los faroles y los enrejados de hierro macizo, los arcos entre góticos y moriscos, los vitrales. El frente es tal cual cómo él lo dibujó, primero en 1985, y luego en 1987, cuando decidió agregar una planta más.

 Pero también hay objetos que refieren tanto a su historia personal como a su carrera artística. En la planta baja del castillo funciona un bar-museo, donde

se pueden ver, entre otras cosas, parte de la escenografía del show El hombre de la rosa (2001), el látigo de la película Embrujo de amor (1970), la bata

de seda que vestía cuando saludó a sus fans durante su internación en el Instituto del Diagnóstico, el retrato que le hizo Aldo Sessa, instrumentos musicales,

su vaso de whisky preferido, la copa con la que tomaba su religioso Martini de las cinco de la tarde y el cáliz y la bandera argentina que utilizaba en algunos de sus conciertos.

 En 2007, Sandro le cedió el castillo a unos conocidos con el compromiso de que lo usaran para montar una academia de música para chicos. “Sin firmar ni un solo papel, de palabra, como le gustaba a él”, cuenta Luis Ortiz, director del nuevo centro cultural.

 Lo que podía salir mal, salió mal: los ocupantes de entonces no cumplieron con su palabra (hicieron un salón de fiestas), dejaron de pagar y comenzó un lento proceso de deterioro que recién terminó con el desalojo por orden judicial en 2014.


Pablo Ferraudi, hijo de Olga Garaventa, y Ortiz, titular de la Escuela de Vinos de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), se asociaron para poner en valor el edificio y para desarrollar el nuevo proyecto, que se llama Centro de las Artes y Viticultura de la Argentina (CAVA).

 Ortiz cuenta que en CAVA habrá catas de vino y whisky, se dictarán talleres de novela y literatura japonesa dados por Martín Sancia Kawamichi, cursos de comedia musical dictados por José Ángel Trelles, y de diseño de juguetes y ropa con material reciclado a cargo de José Otero.

 Además, funcionará la Diplomatura en Aplicación de las Artes en la Industria del Vino, de la UAI, y se desarrollarán muestras de arte bajo la curaduría de Luján Baudino.

 En el castillo de Boedo, aquel sueño nacido en una noche de luna llena, nunca llegó a cantar Tina Turner, pero poco importa frente al legado de Sandro, que se respira junto al aire en cada uno de sus rincones.

Artículo

NewsleClarín 

viernes, 5 de noviembre de 2021

El AJEDREZ, sus orígenes y su historia

La Federación Mundial de Ajedrez (Federation Internationale des Echecs, conocida como FIDE por sus siglas en francés) fue fundada en París el 20 de julio de 1924 y, reconocida por el Comité Olímpico Internacional como Federación Internacional de Deportes en 1999.  Antes de la fundación de la FIDE, el ajedrez existió como un deporte jugado a nivel competitivo durante siglos. En sus más de 2000 años de historia desde sus orígenes en la India y los países periféricos de Asia, el juego sufrió una serie de cambios y se transformó en su forma actual en el siglo XV.

En aquellos días, no existía un código común que regulara las Leyes del Ajedrez o un reglamento uniforme para las Competiciones Internacionales. La única fuerza vinculante era que se trataba de un deporte de caballeros en el que se esperaba que los jugadores actuaran con decoro, además de la belleza perdurable del juego para sus practicantes.  

La promoción general del ajedrez en el mundo se debe mucho a las competiciones oficialmente conocidas como "Torneo de Naciones" y más popularmente como "Olimpíadas de Ajedrez". Este último título ha sido tan aceptado que el nombre oficial casi se ha olvidado. Esto es bastante comprensible, dado que las Olimpíadas se remontan a más de tres mil años.  Los antiguos Juegos Olímpicos reunieron no solo a deportistas sino también a poetas, que leían sus versos, filósofos que exponían sus conocimientos y hombres de estado, que aprovechaban la ocasión para negociar y concertar acuerdos. La idea de paz, comprensión y respeto mutuo todavía impregna a quienes participan en los Juegos Olímpicos de hoy. 

Con 191 federaciones miembros, la FIDE se encuentra entre las organizaciones deportivas más grandes del mundo, muy orgullosa de más de cuarenta campeonatos oficiales para jóvenes, hombres, mujeres y adultos mayores.  El ajedrez es un miembro afiliado, o plenamente reconocido por los Comités Olímpicos Nacionales en 117 países, y el ajedrez como deporte está reconocido en 107 países. Estos números se revisan constantemente al alza.  La FIDE cree que todas las naciones deberían estar incluidas en la comunidad internacional de ajedrez. Nuestro objetivo es lograr un crecimiento significativo en el número de personas de todas las edades que participan en eventos de ajedrez en todos los niveles y desarrollar el ajedrez aumentando el nivel de participación en torneos a nivel mundial.  El objetivo es doble, ayudar a nuestros mejores ajedrecistas a continuar logrando nuevos picos de excelencia y aumentar el grupo de talentos del que surgirán nuevos campeones.  Más jugadores significa jugadores más fuertes o de élite. Además, la competencia de ajedrez brinda valiosas oportunidades para que personas de todas las edades se mejoren, muestren el trabajo en equipo y se involucren más en una actividad comunitaria segura y saludable.

Juego del ajedrez y su historia
El ajedrez se originó en la India, donde su forma temprana en el siglo VI fue “Chaturanga”, que se traduce como "cuatro divisiones del ejército: infantería, caballería, elefantes y carros”, representados respectivamente por peón, caballo, alfil y torre. En Persia, alrededor del año 600 d.C., el nombre se convirtió en “Shatranj” y las reglas se desarrollaron aún más. Shatranj fue adoptado por el mundo musulmán después de la conquista islámica de Persia, y las piezas conservaron en gran parte sus nombres persas. En español "shatranj" se tradujo como ajedrez y en griego como zatrikion, pero en el resto de Europa fue reemplazado por versiones del persa shah ("rey").

El juego llegó a Europa Occidental y Rusia; desde el siglo IX y hacia el año 1000, se había extendido por toda Europa. Alrededor de 1200, las reglas de shatranj comenzaron a modificarse en el sur de Europa, y alrededor de 1475 varios cambios importantes convirtieron el juego esencialmente en lo que es hoy. El libro de ajedrez impreso más antiguo que se conserva, “Repetición de Amores y Arte de Ajedrez” (Repetición del amor y el arte de jugar al ajedrez) del eclesiástico español Luis Ramírez de Lucena se publicó en Salamanca en 1497. 

En el siglo XVIII, el centro de la vida ajedrecística europea se trasladó de los países del sur de Europa a Francia. Los centros de la vida ajedrecística fueron los cafés de las grandes ciudades europeas como Café de la Regence en París y Simpson's Divan en Londres. A medida que avanzaba el siglo XIX, la organización del ajedrez se desarrolló rápidamente. Aparecieron muchos clubes de ajedrez, libros de ajedrez y diarios de ajedrez.

Campeonato del Mundo
El primer torneo de ajedrez moderno se celebró en Londres en 1851 y, desde finales del siglo XIX, el número de torneos y partidas maestras creció rápidamente. Wilhelm Steinitz, nacido en Praga, fundó una importante tradición: su triunfo sobre el destacado maestro alemán Johannes Zukertort en 1886 es considerado el primer Campeonato Mundial de Ajedrez oficial. Steinitz perdió su corona en 1894 ante un matemático alemán mucho más joven, Emanuel Lasker, quien ostentó el título durante 27 años, la permanencia más larga de cualquier Campeón del Mundo. Se necesitó un gran prodigio de Cuba, José Raúl Capablanca (Campeón del Mundo 1921-1927), para acabar con el dominio de habla alemana en el ajedrez; estuvo invicto en torneos durante ocho años hasta 1924. Su sucesor fue el ruso-francés Alexander Alekhine, un fuerte jugador de ataque, que murió como Campeón del Mundo en 1946, después de haber perdido brevemente el título ante el jugador holandés Max Euwe en 1935 y recuperándolo dos años después.

Período de posguerra
Después de la muerte de Alekhine, se buscó un nuevo campeón mundial en un torneo de jugadores de élite. Esto fue gestionado por la FIDE, que desde entonces ha controlado el título. El ganador del torneo de 1948, el ruso Mikhail Botvinnik, inició una era de dominio soviético en el mundo del ajedrez. Hasta el final de la Unión Soviética, solo había un campeón no soviético, el estadounidense Bobby Fisher (campeón 1972-1975). Grandes jugadores, como Anatoly Karpov y Gary Kasparov, han ostentado el título. El actual campeón mundial es Magnus Carlsen de Noruega y la campeona mundial femenina Ju Wenjun de China. 

En 1927, se estableció el Campeonato Mundial de Ajedrez Femenino; la primera campeona fue la maestra checo-inglesa Vera Menchik.
El  ajedrez es posiblemente uno de los deportes mentales más antiguos y populares del mundo. Es una parte establecida de nuestra cultura moderna y se percibe como deseable aprender a jugar al ajedrez y mostrar niveles de dominio y mejora de habilidades. El impacto de la tecnología de la información en el ajedrez debe reconocerse como muy positivo, con la consiguiente mayor proliferación de información ajedrecística, conciencia y oportunidades de juego a nivel mundial.

Futuro
El ajedrez es sin duda un deporte para todos y a través de programas de entrenamiento nacionales e internacionales, para todos los niveles, seguiremos viendo a más jugadores participando y al mismo tiempo esto traerá beneficios tanto a nivel profesional como amateur. El ajedrez se enseña a niños en escuelas de todo el mundo y se utiliza en ejércitos para entrenar la mente de cadetes y oficiales. Muchas escuelas tienen clubes de ajedrez y hay muchos torneos escolares específicamente para niños.

jueves, 5 de diciembre de 2019

EL LUDUS MAGNUS.

Ludus Magnus El nombre de Ludus Magnus alude a una escuela de gladiadores situada en la Antigua Roma a escasos metros del Anfiteatro Flavio en el valle situado entre el Celio y el Esquilino, siendo construída durante el mandato del emperador Domiciano, en los años 80 del siglo I. El Ludus Magnus fue construido en su mayor parte en ladrillo, sobre un modesto edificio comercial del siglo I d. C., teniendo una altura de tres plantas. El complejo tenía un patio rodeado por los alojamientos. En medio del patio se encontraba un anfiteatro de pequeño tamaño para el entrenamiento de los gladiadores. Los restos que hoy se pueden observar, empezaron a ser excavados en 1937, aunque no terminaron los trabajos hasta veinte años después. Dichos restos suponen algo menos de la mitad de la arena de entrenamientos y los barracones que la rodeaban; el resto del edificio se encuentran actualmente bajo diversas edificaciones modernas. El Ludus Magnus fue una de las cuatro escuelas de gladiadores creadas por Domiciano, las otras tres se llamaban Dacia, Galica y Matutinus. Respecto al anfiteatro, tenía 63 metros de largo por 49 de ancho,1 unas dimensiones pequeñas en relación con el vecino Coliseo, con una capacidad de 3.000 espectadores, una ínfima parte en relación con el aforo de 50.000 espectadores que tenía el Anfiteatro Flavio. Dichas dimensiones sin embargo son bastante comunes en relación con otros anfiteatros del Imperio romano. La mayor parte de los restos conservados pertenecen a una reconstrucción llevada a cabo durante el mandato de Trajano; es de destacar la existencia de un pasadizo subterráneo que comunicaba dicho anfiteatro con el Coliseo. El Ludus Magnus entró en decadencia de forma paralela al Coliseo, es decir cuando dejaron de interesar dichos espectáculos ludico-festivos, siendo empleado en el siglo VI d. C. como lugar de enterramiento.

sábado, 7 de septiembre de 2019

HISTORIA DE LA ISLA DE PASCUA.

Historia de Isla de Pascua Moái en Rano Raraku. La historia de Rapa Nui es la historia referente a la isla Rapa Nui (conocida como Isla de Pascua) y sus habitantes originarios, los rapanui. Población de la isla[editar] Según la génesis de la tradición oral rapanui, los primeros habitantes de la isla Rapa nui (isla de Pascua) llegaron huyendo del hundimiento de un mítico continente o isla llamado Hiva (aún sin identificar); siendo Hotu Matu'a su primer Ariki Henua (rey) aproximadamente hacia el siglo VI.1 Aunque existen teorías que fechan su llegada en torno al siglo XIII, pero siendo la fecha más aceptada alguna fecha antes o durante el siglo X. Existen diversas teorías sobre la procedencia de los habitantes originales de la isla: Poblamiento polinésico: la teoría más difundida y aceptada (apoyada por la arqueología, proviene de la tradición oral y la genética), según la cual el poblamiento de la isla provendría de los viajes de habitantes de la isla Hiva (posiblemente una de las islas de las actuales islas Marquesas), en la Polinesia Francesa, que distan 3.641 km de la isla de Pascua. La leyenda narra que un nativo (Hau-Maka) soñó con un lugar lejano en busca de un hogar para el Ariki Hotu Matu'a. Ese lugar se llamaba “Te Pito O Te Kainga A Hau Maka” (o sea, “El pequeño pedazo de pista de Hau Maka”). Estudios señalan que la llegada de los polinesios ocurrió entre los siglos IV o V de nuestra era. Poblamiento americano: otra teoría, perteneciente al arqueólogo noruego Thor Heyerdahl, sostiene que la población de la isla de Pascua fue visitada por una cultura preincaica de América del Sur , de ser exacto la expedición peruana fue la primera en llegar a esta isla. Thor quiso demostrar en la práctica su idea y en 1947 realizó un viaje desde Perú hasta el archipiélago Tuamotu (ubicado 2.500 km al oeste de la isla de Pascua) en la balsa Kon-tiki, demostrando la factibilidad del viaje. En el libro que escribió acerca del viaje, que lleva el mismo nombre que la balsa, postula que partiendo de un punto más al sur de la costa americana se llegaría a la isla de Pascua. El arqueólogo rapanui Sergio Rapu también relaciona las culturas sudamericanas con la isla de Pascua, como los moáis con ojos de obsidiana y coral del mismo periodo con técnica de la cultura Mochica, el kumara (camote en lengua rapanui y quechua del norte), y lo estudios genéticos de Jean Dausset donde antiguos rapanui tendrían en el DNA la sangre de indígenas sudamericanos. La orientación de muchas plataformas de la isla están relacionadas con los astros, y existe un muro de piedra con una inclinación (de 3 a 5 grados), con el mismo corte y tipo de almohadilla de encaje entre piedras que los muros Incas. Además tiene una orientación astronómica que apunta hacia el continente sudamericano. Esta teoría ha sido puesta en duda por los análisis de ADN de los isleños, que indican que son indudablemente polinesios (de la Polinesia central y oriental), quienes a su vez tendrían más en común con los asiáticos que con los sudamericanos, refutándose así la hipótesis del origen de la población a partir de las costas americanas. Sin embargo, esto no ha bastado para convencer a algunos actuales partidarios de las teorías de Heyerdahl, que explican la preponderancia del ADN polinésico a través de una hipotética segunda oleada inmigratoria proveniente de dicho lugar que erradicó a la mayor parte de los primeros pobladores que, según esta hipótesis, habrían sido provenientes de Sudamérica. Hecho que, según ellos, estaría respaldado por las tradiciones orales de la mayoría de las islas de la Polinesia. Empero, la tradición más antigua registrada, proveniente del “Manuscrito E”, cuenta que ambos grupos provenían de Hiva, y que en aquel lugar a causa de inundaciones, los Hanau Momoko (orejas cortas) habrían corrido sus límites hacia territorio Hanau Eepe (orejas largas), produciéndose enfrentamientos. Posteriormente, los Hanau Momoko habrían sido derrotados y llevados a Te Pito o te Kainga como prisioneros del ariki Hotu A Matu’a, quien en la nueva tierra les habría asignado la meseta del Poike. Así destaca que, aparte de todos los argumentos científicos, estos dichos de Púa Ara Hoa son un nuevo elemento que niega la tesis de Heyerdahl sobre la llegada a la isla de un segundo grupo étnico, los Hanau Eepe (orejas largas), esta vez desde América, y que igualmente no existen pruebas de ADN fósil que indiquen un extinto pueblo de origen americano. Así, la hipótesis más aceptada de contacto polinesio-americano es la de que los polinésicos pudieron navegar a Sudamérica y volver a Polinesia, y no la de que navegantes sudamericanos viajando hacia la Polinesia. Cabe hacer mención que el idioma simbólico originario de la Isla de Pascua es en similitud con el idioma que se hablaba antiguamente en el Valle de Indo ubicado en la zona de Afganistán y Pakistán. También podemos observar que en las islas cercanas como la tribu maorí la palabra RA significa el sol y el día y en egipcio RA es el dios solar y, a la vez, la unión lingüística con el idioma Quechua o Quichua y otras lenguas sudamericanas como los Onas, tehuelches y mapuches, también en su fisionomía asiática más cercana a la China. HISTORIA. Moai de Ahu Akivi, el único que mira hacia el océano. Mapa de los distritos tradicionales de clanes La sociedad rapanui, gobernada por el 'Ariki, que según sus tradiciones, tenía ascendencia directa de los dioses, estaba dividida en diez clanes (mata) y cada uno recibió un territorio (kainga) con una faja costera. Se organizaron en dos «confederaciones»: Ko tu'u Aro al norte y Ko tu'u Hotu Iti al sur, ambas supervisadas por el ariki y con una marcada gradación de clases (guerreros, sacerdotes, escultores, artesanos, pescadores, campesinos, constructores). La mayor parte de la población vivía hacia el interior, junto a las áreas de cultivo. En el litoral establecían centros religiosos, políticos y ceremoniales (Anakena, Akahanga) y rendían culto a los ancestros casi deificados representados por los moáis. También fueron levantados 300 ahu, altares ceremoniales de mampostería. Los kohau rongo rongo (tablillas parlantes) eran escrituras jeroglíficas que aún no han sido descifradas. Con el tiempo la población creció y los bosques fueron talados para la agricultura, el fuego, balsas y la construcción de moáis. Entre los años 1200 y 1500, la cultura rapanui alcanzó su máximo desarrollo. A finales del siglo XV vivían en la isla 6000 a 10 000 personas (algunos estiman que hasta 15 000 o 30 000) lo que ejercía una presión demográfica sobre la isla que llevó al colapso de su sociedad debido a la destrucción de su medio ambiente. Se estima que la población de la Isla de Pascua sufrió una crisis social, que se ha atribuido a la sobre población y devastación del ecosistema en los siglos XVI a XVIII. La tala de los bosques y la sobre explotación agrícola disminuyó la producción de cultivos, les impidió construir balsas para la pesca en alta mar y el conseguir leña para el fuego. A esto se le sumó el agotamiento de recursos marítimos costeros y de los huevos de las aves marinas que anidaban en la isla. La falta de alimentos llevó al colapso de su compleja sociedad, empezó a simplificarse y dividirse en clanes que competían por los recursos restantes. La población cayó hasta la nueva capacidad de carga de la isla ( estimada en unos dos mil isleños). Según la tradición ocurrió una guerra civil y los Hanau Momoko (Orejas Cortas), el pueblo común, se levantaron contra la clase dominante, los Hanau Eepe (Orejas largas), con la consiguiente destrucción de los altares ceremoniales y el abandono de las canteras en que se tallaban los moais. Los nativos comenzaron a vivir en cuevas para defenderse de los ataques, algunos estudios indican que se llegó incluso al canibalismo para sobrevivir. Surgió un nuevo rito ceremonial, el Tangata manu (Hombre-pájaro), quien primero recogía el primer huevo de manu tara (el gaviotín pascuense) era líder por un año el cual se llevó a cabo hasta 1866. La escasez de alimentos y aislamientos los haría también más vulnerables a las enfermedades traídas por los europeos en los siglos XVIII y XIX. El documento más antiguo sobre la población de la isla corresponde al holandés Jakob Roggeveen, que redescubrió la isla el domingo 5 de abril de 1722, el día de Pascua de Resurrección: de ahí su actual nombre.Roggeveen permaneció durante una semana en la isla, estimando su población en torno a los 2.000 o 3.000 habitantes. En 1770, el Virrey del Perú Manuel Amat y Juniet organizó una expedición buscando la llamada Isla de Pascua encargando a Felipe González Ahedo dos naves, el navío San Lorenzo y la fragata Santa Rosalía, con 546 marinos. Llegó a esta isla el 15 de noviembre del mismo año, tomando posesión en nombre de la Corona española y nombrándola isla San Carlos, en honor al rey Carlos III. En la isla levantaron tres cruces en el monte Polke y el acta de posesión de la isla, leída en tal ocasión, fue firmada por tres jefes naturales de la isla. Durante varios días, Ahedo se dedicó a cartografiar la isla y a denominar los diferentes accidentes geográficos con nombres españoles, de los cuales tan sólo se conserva en la actualidad el de Punta Rosalía. En la documentación elaborada por los españoles durante aquella expedición, aparecen los primeros dibujos conocidos de los moáis. Más adelante Rapa Nui fue visitada por varios europeos que utilizaron los mapas españoles, entre los que se cuentan James Cook (1774) y La Perouse (1786), convirtiéndose en un punto de recalada hacia Oceanía. Un poco más tarde, en 1804 y 1816, fue visitada por dos navíos rusos, el Neva, capitaneado por Yuri Lisyansky y el Rurik, bajo el mando de Otto von Kotzebue, respectivamente. Durante mediados del siglo XIX, la esclavitud a la que fueron sometidos los nativos de la isla, y posteriores epidemias, diezmaron su población. Desde el 15 de junio de 1862 hasta el 18 de agosto de 1863, unos 20 barcos esclavistas partían hasta el puerto de El Callao. Las naves se llevaron cerca de 1400 isleños a trabajar como esclavos a las haciendas de Perú y a las explotaciones de guano en la costa de Tarapacá y las islas de Chincha. Por su parte Eugène Eyraud, llegado a la isla a principios de enero de 1864, dio noticia por primera vez de la existencia de las llamadas tablillas rongo-rongo. La insistencia del gobierno de Francia permitió el término de las prácticas esclavistas y la repatriación de una docena de sobrevivientes. Pero estos contagiaron la tuberculosis y viruela a otros habitantes de Rapa Nui, lo que conllevó nuevas muertes por enfermedad en la isla. La llegada de los misioneros a la Isla de Pascua a mediados de 1860, también causó daños irreparables en la cultura Rapanui. En su afán de convertir a los nativos al cristianismo terminaron con antiguas creencias y ritos ancestrales, así como con la competencia del Hombre Pájaro. No obstante, también gracias a esos primeros misioneros, se tienen relatos de lo que fue la forma de vida en la Isla de Pascua y se salvaron muchos de sus objetos más representativos. En 1870 el francés Jean-Baptiste Dutroux-Bornier pretendió reclamar la soberanía total de la isla y convertirla en su rancho ovejero para la producción de lana. El francés atacó a los nativos obligándolos a evacuar la isla, muchos de ellos con destino a Tahití. Se dice que para 1877, año en que Jean-Baptiste Dutroux-Bornier fue asesinado, sólo quedaban en la Isla de Pascua 111 nativos, lo que es una ínfima cantidad en comparación con los 14.000 que llegaron a ser en el momento de su mayor apogeo. El exterminio de la clase sacerdotal significó la pérdida de la única escritura de Polinesia (rongo-rongo), que quedó inexplicada desde entonces. Las epidemias de tuberculosis y viruela, y la partida de unos 250 isleños con los misioneros católicos a Tahití, redujeron la población a un mínimo de 110 personas en 1877. La sociedad isleña fue reconstruida por estos exiguos supervivientes. Alexander Aiipaea Salmón, quien era el hermano de la reina de Tahití e hijo de un aventurero y comerciante inglés, y miembro de la dinastía mercantil que había financiado Dutroux-Bornier. Llegó a la isla en 1878 con algunos compañeros tahitianos, habitando la isla en calidad de gobernador durante una década. Así como la producción de lana animó a la fabricación de obras de arte Rapa Nui, un comercio que se desarrolla en la actualidad. Fue en esta era de paz y de recuperación que se produjo el cambio lingüístico del idioma Rapa Nui a la moderna lengua Rapa Nui de influencia tahitiana, y algunos cambios en los mitos de la isla y la cultura para dar cabida a otras influencias polinesias y cristianas. En 1887 Chile quiso anexar la isla a su territorio, comisionando al capitán de la Armada de Chile don Policarpo Toro, quien por medio de negociaciones realizó la compra de terrenos en la isla a petición del obispo de Valparaíso, Salvador Donoso Rodríguez, dueño de 600 hectáreas, junto a los hermanos Salmon, Dutrou-Bornier y John Brander, de Tahití; esto pese a que, según la tradición, las tierras no se podían vender.[cita requerida] Luego, el 9 de septiembre de 1888, Chile consiguió la firma de un tratado, representados por Atamu Tekena. Se redactó el documento en castellano y otro en rapanui mezclado con tahitiano. El texto en castellano habla de cesión de soberanía a Chile, reservando al mismo tiempo, para los jefes que concurrieron al acuerdo, los títulos de que estaban investidos y que gozaban en ese momento, sin hacer alusión a la propiedad de la tierra. A su vez, el texto en rapanui mezclado con tahitiano no habla de cesión de tierras y usa el concepto mau te hoa kona (traducido como 'amigo del lugar', que estaría relacionado con una anterior solicitud de protectorado francés) y además indica ia i haka tika i ta ite runga, iraro ina he kainga kai ta (traducido como 'escribir sobre lo de arriba, lo de abajo no se escribe aquí', señalando lo que se encuentra en la superficie del terreno). La tradición oral rapanui indica que el rey Atamu Tekena tomó un trozo de hierba con tierra adherida, entregándosela a los emisarios chilenos, quedándose con la tierra (la antropóloga Paloma Hucke interpreta que con ese acto se otorgaba la soberanía a Chile, pero se reservaba el derecho sobre sus tierras); asimismo, ante un ofrecimiento de Policarpo Toro de un saco con monedas, el rey lo rechazó diciendo «[...] lleva tu plata, que yo, ni ningún kanaka, hemos vendido terreno alguno [...]». Días más tarde, al izar Pedro Pablo Toro la bandera chilena en la isla, el rey le dijo: «Al levantar tu bandera no quedas dueño de la isla porque nada hemos vendido: sabemos que el señor Obispo puso a la isla bajo el protectorado de Chile, pero no se ha vendido nada». El gobierno chileno fracasó en promover la colonización y optó en 1895 por dar en alquiler las tierras de la isla a Enrique Merlet, nuevo dueño de los derechos de John Brader. Los hermanos Enrique y Numa Merlet compraron los derechos de Brander y se asociaron con la compañía británica Willamson, Balfour & Co. para conformar la Compañía Explotadora de Isla de Pascua, cuya actividad principal era la producción de lana en una gran hacienda ovejera. La compañía sometió a los nativos al trabajo servil obligatorio, los redujo al área de mil hectáreas en lo que es actualmente Hanga Roa, que fue encerrada por un muro de piedra, fuera del cual no podían sembrar, así como cazar o pescar, sin su autorización. En 1896 se crea la subdelegación de la Isla de Pascua, dependiendo de la gobernación marítima de Valparaíso. El director general de la Armada de Chile comentó en 1902 al Ministro de Marina, a propósito de sus dudas sobre qué tribunal de Chile tenía jurisdicción sobre delitos cometidos en la isla, que "[...] No se conoce ley ni decreto que disponga que esta, que fue misión y protectorado francés, haya pasado a formar parte integrante de nuestro territorio, como Subdelegación de alguna provincia, o como territorio de colonización de tal o cual provincia [...]" En 1914 se produjo un levantamiento de los nativos inspirado por la anciana María Angata Veri Veri y dirigido por Daniel María Teave. Los isleños distribuyeron carne de ovejas y de vacas y sitiaron al personal de la compañía hasta que fueron sometidos por un buque de la armada, cuyos oficiales a pesar de llevarse preso al principal líder, pusieron de presente que el levantamiento fue provocado por "los actos brutales y salvajes" cometidos por Merlet y los administradores de la compañía y solicitaron una investigación. En 1916 la isla es declarada subdelegación del Departamento de Valparaíso. En el mismo año el arzobispo Rafael Edwards visitó la isla y se convirtió en el principal portavoz de las denuncias y reivindicaciones de los nativos. Sin embargo, el Estado chileno decidió renovar el arrendamiento a la Compañía, bajo la figura del denominado "Temperamento Provisorio", distribuyendo tierras adicionales a los nativos (5 hectáreas por matrimonio a partir de 1926), destinando tierras para la administración chilena y estableciendo la presencia permanente de la Armada, que en 1936 fijó un reglamento según el cual, con permiso previo, los nativos podían salir de Hanga Roa a pescar o proveerse de combustible. En 1933, el Consejo de Defensa del Estado de Chile requirió la inscripción de isla a nombre del Estado, fundado en el artículo 590 del Código Civil -que dispone que son bienes del Estado "las tierras que estando situadas dentro de los límites territoriales carece de otro dueño"-, siéndole concedida; la inscripción se verificó en el Conservador de Bienes Raíces de Valparaíso. Las frecuentes denuncias contra la Compañía y el interés del estado chileno en las islas causaron el término del contrato de arrendamiento y en 1952 con la designación del primer Gobernador Marítimo y Jefe Militar del la Isla, CF (DC) Comandante Luis E. Orellana Lillo, el control pleno de la isla pasó a la Armada. Esta institución continuó la explotación ganadera reactivando desde ese año el Consejo de Ancianos, e introduciendo notables mejoras en el estilo de vida del leprosario, entre otras medidas administrativas y haciendo justicia entre los isleños. El número de hogares nativos registrados con parcela asignada llegó a 241. A inicios de 1964 se produjo un nuevo levantamiento nativo, liderado por Alfonso Rapu, profesor de la escuela de la isla, para denunciar los abusos cometidos por los gobernadores marítimos, para oponerse a la prohibición de hablar la lengua originaria, exigir libertad de movimiento, servicios públicos, derecho al voto y no ser obligados a cantar. El gobierno envió un buque para controlar la situación. El gobierno del presidente Eduardo Frei Montalva aceptó buena parte de las demandas de los isleños, lográndose la aprobación en el Congreso de la Ley Nº 16.441 (conocida como "Ley Pascua"). Esta integró la isla a la organización territorial chilena de entonces, creando el departamento de Isla de Pascua, dependiente de la provincia de Valparaíso. En abril de 1967 comenzaron a aterrizar vuelos de LAN Chile y la isla comenzó a orientarse hacia el turismo cultural. Desde entonces las preocupaciones principales para los nativos fueron fortalecer cooperativas de producción y mercadeo, que recibieron apoyo estatal y recuperar sus tierras comunales. La dictadura militar de Augusto Pinochet Ugarte promulgó en 1979 el Decreto Ley Nº 2885, para entregar títulos de propiedad individual sobre la tierra a los poseedores regulares. Los nativos opuestos a la introducción en la isla de la institución de la propiedad individual, liderados por Alberto Hotus, formaron al año siguiente el Consejo de Ancianos de Rapa Nui que exigió el respeto a la propiedad colectiva considerada inalienable y protestó porque la norma limitó los derechos nativos a 2150 hectáreas poseídas. Para el gobierno el régimen privado de tierras era una condición para la promoción de la industria turística privada. En 1988, tras años de protestas infructuosas, el Consejo de Ancianos, con la firma de 700 nativos adultos -la población total de la isla era de poco más de 1700 habitantes- presentó una demanda judicial contra el Estado chileno, solicitando la anulación de la inscripción de propiedad del año 1933. A inicios de la Transición a la democracia, en 1990 con cien delegados nativos, el Consejo de Ancianos llevó a cabo el Primer Congreso para el Desarrollo de la Isla de Pascua, a cual asistieron invitados del gobierno electo. El juicio contra el Estado Chileno iniciado en 1988 finalmente fue abandonado, llegándose a una solución política, que se tradujo en una ley especial: la Ley Indígena promulgada en 1993 que, entre otras medidas, creó la Comisión de Desarrollo de la Isla de Pascua -integrada por funcionarios públicos y representantes rapanui- y dio reconocimiento legal al Consejo de Ancianos Rapa Nui, al incluir a su presidente como miembro de la dicha comisión. La Ley Indígena, como ocurrió con el Decreto Ley de 1979, dividió a la comunidad isleña, teniendo defensores y detractores. Solo en 1999 se eligieron los representantes rapanui de la Comisión de Desarrollo y comenzaron las primeras entregas de parcelas individuales a familias de la isla. En las últimas décadas la comunidad rapanui ha solicitado al Gobierno chileno la obtención de autonomía administrativa. El 2003, el Instituto Libertad de Chile informó que en la Comisión Permanente sobre Asuntos Indígenas de las Naciones Unidas, los habitantes de Rapa Nui presentaron una solicitud para ser considerados territorio especial inserto en Chile. Pedro Edmunds Paoa, el alcalde de la isla, expresó al diario El Mercurio el mismo año 2003, en relación a la conmemoración del 18 de septiembre en Chile, que "para los Rapa Nui no tiene gran significado la conmemoración de la Independencia de Chile, salvo como una imposición [...] nuestra cultura milenaria, que posee un idioma propio, unas tradiciones ancestrales y una idiosincrasia que le ha permitido perpetuarse por siglos", precisando que han adaptado las costumbres chilenas a su propia cultura. Por otro lado, algunos han criticado al estado de Chile, por un supuesto aislamiento que sufriría la isla, debido a que las conexiones a ella son solo efectuadas por la Armada chilena, la Fuerza Aérea y la aerolínea LATAM; ninguna otra empresa aeronáutica está autorizada para realizar operaciones en el Aeropuerto Internacional Mataveri. Hace varios años la Polinesia Francesa incluyó la isla de Pascua en estampillas como territorio francés, lo que generó un roce diplomático con Chile. El 17 de noviembre de 2003, el Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas en Chile, realizó la siguiente recomendación: "(57). El Relator Especial hace un llamado al Congreso de Chile para que apruebe a la brevedad posible la iniciativa de reforma constitucional en materia indígena [...] (61). El proyectado estatuto de autonomía de la Isla de Pascua (Rapa Nui) deberá contener garantías de protección de los derechos del pueblo originario Rapa Nui sobre sus tierras, recursos y el respeto a su organización social y vida cultural". Los deseos de autonomía llevaron a que, en 2005, el presidente de la República Ricardo Lagos enviara al Congreso Nacional un proyecto de ley de reforma constitucional para dar un tratamiento administrativo especial a la isla (y al Archipiélago Juan Fernández). El 2 de mayo de 2006, el Senado chileno aprobó dicho proyecto en primer trámite constitucional. Este proyecto busca que la isla de Pascua y el archipiélago Juan Fernández sean considerados territorios especiales, de manera que el gobierno y administración de estos territorios serán regidos por los estatutos especiales que establezcan las leyes orgánicas constitucionales respectivas. En julio de 2006, ante una propuesta de instalación de un casino en el poblado de Hanga Roa, que de haberse concretado dejaría de lado la participación de los pascuenses en el negocio, el alcalde de Isla de Pascua "amenazó" al gobierno de Chile con la "total independencia". El Gobierno de Chile a solicitud de la mayoría pascuense y en vista de la incongruencia que representaba un proyecto de semejantes características para la cultura local, impidió la concreción de la propuesta, siendo tal proyecto totalmente descartado por considerarse que atentaba contra el patrimonio autóctono. La obtención de autonomía, habría advertido el alcalde Pedro Edmunds Paoa, es una condición indispensable para no hacer un "llamado internacional a las Naciones Unidas para proclamar la independencia de la Isla", como lo hiciera Timor Oriental. En mayo de 2007, el documental "Being Rapa Nui", dirigido por Susan HitoShapiro y Santi Hitorangi fue presentado en la Comisión Permanente sobre Asuntos Indígenas de la ONU. Santi Hitorangi expresó que "Nosotros hablamos Rapa Nui, nuestra sangre es Rapa Nui, nuestros ancestros son Rapa Nui, nuestra isla se llama Rapa Nui, nuestros monumentos son Rapa Nui, nuestro destino será siempre Rapa Nui" El 30 de julio de 2007, se publicó la ley Nº 20.193, que reformó la Constitución de Chile, estableciendo como territorio especial la isla de Pascua, junto al archipiélago Juan Fernández.

sábado, 31 de agosto de 2019

LA ISLA DE FRÍO.

La Isla de Frío. En una publicación efectuada a fines del año 2018 - www.marambio.aq/consumoenergetico.html , decíamos que una delegación de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y de empresas nacionales del rubro de la construcción, habían comenzado a trabajar en la Base Marambio de la Antártida Argentina para mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo de su principal recurso, el Gas Oíl Antártico (GOA), que tiene un costo elevado, si se toman en cuenta los gastos de transporte que se requieren para su traslado. Este proyecto del INTI busca que las nuevas aberturas en las 118 ventanas que posee la base argentina en la Antártida aíslen en forma óptima las temperaturas bajas extremas, logrando un consumo energético mucho menor y generando un ahorro en el combustible. La Base Marambio en la Antártida Argentina buscará ser más eficiente en términos energéticos La Antártida es territorio inhóspito donde la temperatura promedio oscila los 30º bajo cero, pero donde se han registrado hasta 45 grados bajo cero. En este hábitat de frío extremo y ráfagas de viento que hace muchas veces imposible salir al exterior de una base antártica, es muy importante los sistemas de calefacción del personal civil y militar que hace patria al extremo sur del mundo. Pero además de la calefacción y frente a una coyuntura que plantea la necesidad del ahorro en el consumo energético en un lugar de difícil acceso para proveer combustible, un nuevo proyecto que supone el ahorro energético mediante la utilización de productos eficientes, como lo es el PVC, tiene lugar en la Base Marambio como un cambio de paradigma medioambiental en los tiempos actuales. Concretamente, especialistas del INTI trabajan en la experiencia de optimización energética a través del caso Base Marambio, en la Antártida Argentina, donde el foco está puesto hoy en el uso racional de la energía. Especialistas del INTI buscan reemplazar las aberturas de la estación antártica donde vive un contingente argentino en forma permanente Según la reciente norma IRAM 11507-6 sobre etiquetado de eficiencia energética de ventanas exteriores –donde se puede conocer cuán eficiente es la ventana, como cualquier electrodoméstico-, las aberturas de Tecnoperfiles obtuvieron la clasificación "A" en la Base Argentina, la categoría más alta. De esta forma, a través del uso de ventanas eficientes y la óptima aislación de la envolvente de Base Marambio se logrará reducir el consumo del preciado gasoil antártico, en un 40%. La base argentina debe soportar condiciones climáticas extremas durante todo el año Además, este proyecto tiene un valor agregado, que es la integración y sinergia entre en el sector privado y el público; caso que se ha logrado con un gran éxito. En base a esta experiencia conjunta, se busca una reducción del impacto ambiental y la utilización eficiente de fuentes energéticas no renovables. El arquitecto Germán Alonso de la Subgerencia Operativa de Construcciones e Infraestructura del INTI, agregó: "Mediante las recientes remodelaciones con las nuevas ventanas de PVC y TVH junto con la aislación del resto de la envolvente y según las últimas mediciones, se logró optimizar la temperatura dentro del sector intervenido y llevarla aproximadamente a 18º grados sobre cero." La eficiencia energética se mide también en las aberturas Y agregó: "Estamos hablando de un cambio rotundo en el confort de los habitantes y sobre todo brindar las mejores condiciones para facilitar su permanencia en un territorio tan hostil." El secretario de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable, Carlos Gentile, y el de Vivienda, Iván Kerr, encabezaron el Foro de Vivienda Sustentable, un espacio de encuentro sobre la vivienda de interés social y el desarrollo urbano y territorial bajo lineamientos sustentables. Allí, se destacó la iniciativa que tiene lugar en la Base Marambio de la Antártida Argentina. "Consumimos cada año más recursos de los que el planeta es capaz de darnos, esto nos plantea que no podemos seguir produciendo y consumiendo como lo estamos haciendo. El sector de las edificaciones y la construcción es fundamental ya que es responsable del 40 % del consumo de materiales a nivel global. Es necesario innovar para cambiar el enfoque hacia uno de regeneración de recursos", indicó Gentile. Durante el encuentro se abordó el papel de la sustentabilidad en las disciplinas de arquitectura, urbanismo, ingenierías y ciencias sociales, entre otras; incorporando los lineamientos de la política nacional de vivienda impulsada por el Estado nacional, con foco en la promoción de estrategias de diseño bioclimático, eficiencia energética y energías renovables. Fuente: Víctor Ingrassia – Infobae Fundación Marambio - www.marambio.aq - Tel. +54(11)4766-3086 4763-2649

viernes, 2 de agosto de 2019

EL ENTRENADOR DE ABEJAS.

Matías Viel, entrenador de abejas. Desde su start up Beeflow, propone polinizar cultivos para mejorar las actividades apícolas y agrícolas El 70% de los alimentos producidos en el mundo dependen, en alguna medida, de la polinización que realizan las abejas para maximizar su rendimiento. Paltas, frutillas, manzanas, arándanos y casi cualquier fruta que se pueda encontrar en una verdulería existe porque fue polinizada por una abeja que trasladó polen entre la parte masculina a la femenina de una flor, dando lugar a un fruto. La cantidad de polen que se deposita es tan importante que es una de las variables que define la calidad y tamaño de los frutos. El emprendedor que combinó ciencia y abejas Sin embargo, el reemplazo de hábitats naturales por cultivos para producir alimentos está generando una pérdida en la abundancia y diversidad de los polinizadores, que son principalmente las abejas. Si bien hay grandes avances científicos relativos a la sanidad apícola y la polinización, la adopción de tecnología por los productores apícolas es escasa, en la Argentina y en muchos países del mundo. "Los agricultores no utilizan a las abejas para maximizar la calidad de los cultivos y los apicultores están enfocados en la producción de miel y no piensan en otros servicios de polinización", explica Matías Viel (27 años), CEO y fundador de Beeflow, una start up argentina que busca entrenar a las abejas para que polinicen determinados cultivos y así maximizar el mutuo beneficio que puede existir entre la actividad apícola y la agrícola. A Matías Viel se le ilumina la cara al contar cómo fueron los comienzos de su idea hace menos de tres años. Él, administrador de empresas, armó equipo con quienes llama "Los Messi de las abejas", Pedro Negri y Agustín Saez, doctores en Biología y científicos del Conicet, que llevaban casi una década de investigación: De Negri, con foco en cómo es el sistema inmunológico de las abejas, y Saez, en los sistemas de polinización de cultivos. Juntos crearon una empresa de base tecnológica nacional, pero que desde su germen buscó una proyección internacional, con el apoyo de una aceleradora de start ups de biotecnología llamada Grid Exponencial. Comenzaron analizando la rica información que existía sobre los procesos de polinización y las posibilidades que se desperdiciaban por no alcanzar al ámbito productivo. A partir de ahí, trabajan con apicultores, que es un sector que coloca a la Argentina como segundo exportador de miel del mundo, en ver cómo maximizar el servicio de sus colmenas con la industria agrícola. "En la Argentina, el agricultor le alquilaba las colmenas al apicultor en la etapa de la floración de los cultivos y las dejaba ahí unas semanas. Para el apicultor, las ganancias eran ínfimas. Esto, en mercados como Estados Unidos, es distinto. Allí, por un mes de alquiler de una colmena, se pagan hasta 200 dólares", describe Viel y asegura que es una industria que tiene mucho por ofrecer por fuera del mercado de la miel. El proceso de Beeflow comienza con el alquiler de las colmenas a los apicultores. Trabajan en la alimentación de las abejas con tecnologías que son moléculas orgánicas que aumentan la eficiencia de una abeja cuando poliniza un cultivo y, de esa manera, aumenta el rendimiento de cada cultivo por hectárea sembrada. Por un lado, se aumenta el sistema inmunológico de las abejas y esto colabora con uno de los problemas globales que es la alta mortalidad que presenta la población de estos insectos en todo el mundo. Mediante la alimentación, las hacen más resistentes (a temperaturas bajas, por ejemplo). "Esto no perjudica en nada la salud de las abejas, por el contrario, las dota de una mayor sobrevida y resistencia", explica Pedro De Negri, especialista en abejas del equipo. Además, también se trabaja en "condicionar la memoria de las abejas" para que polinice cultivos específicos. Esto significa que se "entrena a la abeja" a que visite flores que no son tan atractivas y aumente la polinización en cultivos que suelen ser relegados. Esto pudieron hacerlo ya que estudiaron junto con especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires cómo funciona el cerebro de las abejas y cómo se puede atraer su atención a ciertos cultivos por períodos de tiempo determinados. Los resultados de las primeras pruebas de los dos años de trabajo de Beeflow son contundentes. Por ejemplo, en Concordia, Entre Ríos, trabajaron con las compañías productoras de arándanos Blueberries y Agroberries, y aumentaron un 22% el rendimiento en kilo por hectárea. En Mendoza, se aplicaron las tecnologías en plantaciones de almendras, donde el rendimiento por hectárea logró un aumento del 38%. En febrero de este año llegaron a Estados Unidos con Harris Woolf, el tercer productor de almendras del mundo, que cuenta con más de 10.000 hectáreas (en toda Argentina hay 2000). "Hicimos un ensayo donde comparamos a colmenas alimentadas por nuestra tecnología versus colmenas normales, para ver si podíamos hacer que trabajen mejor a bajas temperaturas (porque las abejas suelen trabajar a partir de 15 grados) y sean más eficientes polinizando las plantas. En temperaturas por debajo de los 15 grados, nuestras abejas trabajaron 7 veces más (hicieron 7 veces más vuelos, contando la cantidad de abejas que entraban en la piquera de la colmena)", señala Viel. Además, utilizaron trampas para recolectar el polen que estas abejas traían a la colmena después de polinizar las plantas. "Lo pesamos y vimos que nuestras abejas trasladaban 2,5 veces más polen en promedio que las abejas que no fueron alimentadas por nuestras moléculas", se enorgullece el emprendedor. En el desarrollo de esta especie de "supervitamina" trabajan con moléculas 100 por ciento orgánicas y su servicio no produce ningún perjuicio para las abejas, sino que buscan aumentar la producción agrícola mientras resguardan su salud. El servicio que brindan dura lo que dura la floración de los cultivos. Una vez que esta finaliza, el productor paga un valor por hectárea y Beeflow devuelve las colmenas a sus dueños. Según Viel, esto genera, además, un gran beneficio para los apicultores que profesionalizan y aumentan los servicios que dan. Beeflow fue uno de los doce finalistas de concurso Samsung Innova, certamen de innovación de Samsung para promover la innovación en el país de proyectos tecnológicos con impacto positivo en la sociedad. Estos personal trainers de las abejas lograron un lugar en la final en la categoría Ambiente, junto a Wabee, una solución que consta de un dispositivo y una aplicación para conocer, medir y actuar sobre el consumo eléctrico, y Arqlite, que fabrica piedras plásticas para la construcción con las que se pueden lograr paneles de hormigón liviano, con aislamiento acústico y sustentable a partir de plásticos reciclados. A Ambiente se le sumaron tres categorías más: Arte y Cultura, Soluciones Inteligentes y Ciencia y Salud. A partir de los resultados obtenidos y las proyecciones de escalabilidad del negocio en la Argentina y Estados Unidos, ya está en conversaciones con varias empresas del mundo de cara a las cosechas del próximo año. Entre ellos, Driscoll's, el productor de arándanos, frutillas y frambuesas más grande del mundo, con el que comenzarán a trabajar en febrero de 2019 en distintos proyectos de polinización. "Queremos seguir creciendo en el impacto que genera Beeflow tanto en la generación de más y mejores alimentos para una población mundial que está creciendo y también dándoles a cientos de apicultores una nueva fuente de ingresos y profesionalizando su actividad, al aplicar conocimiento científico en la polinización de cultivos", cierra Viel. Por Martina Rua. Para LA NACION.

viernes, 7 de diciembre de 2018

LA TITANOMAQUIA.

la Titanomaquia. Fue la serie de batallas libradas durante diez años entre las dos razas de deidades muy anteriores a la existencia de la humanidad: los Titanes, luchando desde el monte Otris, y los Olímpicos, que llegarían a reinar en el monte Olimpo. Se la conoce también como la Batalla de los Titanes o la Guerra Titánica. Es confundida por algunos autores (como Ovidio) con la Gigantomaquia a pesar de las múltiples diferencias entre ambas. Los griegos de la edad clásica conocían varios poemas sobre la Titanomaquia. El principal de ellos, y el único que se ha conservado, era la Teogonía atribuida a Hesíodo. Un poema épico perdido titulado Titanomaquia y atribuído al aedo ciego, tracio Tamiris, a su vez un personaje legendario, era mencionado de pasada en el ensayo Sobre la música una vez atribuido a Plutarco. Los Titanes también jugaban un papel prominente en los poemas atribuidos a Orfeo. Aunque sólo se conservan fragmentos de los relatos órficos, revelan interesantes diferencias con la tradición hesíodica. Estos mitos griegos de la Titanomaquia caen dentro de una clase de mitos similares presentes en Europa y Oriente Próximo, donde una generación o grupo de dioses se enfrenta a los dominantes. A veces éstos son suplantados. Otras los rebeldes pierden y son totalmente apartados del poder o bien incorporados al panteón. Otros ejemplos serían las guerras de los Aesir con los Vanir y los Jotunos en la mitología escandinava, el épico Enuma Elish babilónico, la narración hitita del «Reino del Cielo» y el oscuro conflicto generacional de los fragmentos ugaritas. El marco para esta importante batalla fue creado después de que el titán más joven, Crono, derrocase a su propio padre, Urano (dios del Cielo y gobernante del universo), con la ayuda de su madre, Gea (la Tierra). Crono castró entonces a su padre, se apoderó de su trono y liberó a sus hermanos titanes, que habían sido encerrados en el Tártaro bajo el reinado tiránico y egoísta de Urano. Sin embargo, al ser usurpado su puesto, Urano profetizó que los propios hijos de Crono se rebelarían contra su gobierno igual que habían hecho él y sus hermanos. Por miedo de que sus futuros hijos se rebelasen contra él, Crono se convirtió en el terrible rey que su padre Urano había sido, y se tragaba enteros a sus hijos a medida que nacían de su esposa y hermana Rea. Sin embargo, según una leyenda arcadia recogida por el geógrafo griego Pausanias en su Descripción de Grecia, Rea logró esconder a su hijo Zeus, y en lugar de Zeus le entregó una piedra envuelta en pañales. Rea llevó a Zeus a una cueva en la isla de Creta, donde éste fue criado por los Curetes y las ninfas Adrastea e Ida. Cuando Zeus se hizo mayor, Metis dio a Crono una poción especial, que provocó que éste vomitara a los hijos que se había tragado. Zeus los llevó entonces a la rebelión contra los Titanes. Entonces los Olímpicos, guiados por Zeus, declararon la guerra a la anterior generación de deidades, los Titanes. Aquéllos incluían a Hestia, Hera, Deméter, Hades y Poseidón; e incluso a la titánide Hecate.Probablemente Estigia y sus hijos también lucharon en el bando de los Olímpicos. Además, los Hecatónquiros y los Cíclopes, que habían sido encarcelados por Crono, ayudaron a los Olímpicos. Se decía que los Hecatónquiros ayudaron a los Olímpicos arrojando enormes piedras a los Titanes, de cien en cien. Los Cíclopes ayudaron fabricando las famosas armas de Zeus, los rayos, el tridente de Poseidón y el casco de invisibilidad de Hades.Los Titanes, encabezados por Crono, incluían a Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Atlas y Menecio. Habiendo logrado por fin la victoria tras toda una década de guerra, los Olímpicos dividieron el botín entre ellos, otorgando el dominio del cielo a Zeus, el del mar a Poseidón, y el del inframundo a Hades. Procedieron entonces a encerrar a los derrotados Titanes en el Tártaro, las más hondas profundidades del inframundo. Sin embargo, dado que durante la guerra Océano y las Titánides Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis, habían permanecido neutrales, no fueron castigadas por Zeus. Algunos otros titanes que no fueron encerrados en el Tártaro fueron Atlas, Crono, Epimeteo, Menecio y Prometeo. Zeus dio a Atlas un castigo diferente: Urano, el cielo, casi se había derrumbado sobre la tierra tras la guerra debido a la enorme lucha que había ocurrido bajo él, por lo que Zeus dispuso que Atlas sujetase los cielos por toda la eternidad. Epimeteo, Menecio y Prometeo cambiaron de bando y ayudaron a Zeus en la guerra, por lo que no fueron castigados. Sobre el destino de Crono existen al menos dos variantes míticas: la tradición más antigua, reflejada en ciertas fórmulas homéricas y hesiódicas supone que Crono habita en el Tártaro rodeado por el resto de los titanes. Una tradición posterior señala que Crono fue luego liberado por voluntad de Zeus, y que quedó reinando en las islas de los Bienaventurados. Esta versión queda atestiguada en una interpolación a Trabajos y algunos versos de Píndaro (Olímpica 2°). Los Hecatónquiros quedaron montando guardia sobre los prisioneros. Informe de Jorge Luis Icardi.

sábado, 27 de octubre de 2018

COMOLUCHAR CONTRA LA PROCRASTINACIÓN.

Cómo luchar contra la procrastinación, ese mal de nuestro tiempo. Hace rato que pasó fin de año y seguramente en ese tiempo comenzaron a esfumarse nuestras resoluciones para cambiar esto y aquello en nuestra vida. Ni qué hablar de las listas de trabajo que se nos acumulan día tras día con la promesa de que por fin vamos a cumplir plazos y objetivos. Pero no: no los cumplimos y caemos una y otra vez en la famosa procrastinación que, como todo latino sabe, viene de pro (hacia) y cras o crastinus (mañana). ¿Será que la ciencia puede ayudarnos frente a este mal de nuestros tiempos? Al menos la procrastinación es un objeto de estudio de la psicología, que la define como "retrasar voluntariamente un curso de acción prefijado pese a la expectativa de que este retraso puede traer consecuencias negativas". Muchas palabras para lo que todos conocemos. Se la ha asociado con el estrés y la ansiedad, con la impulsividad, con dificultades en la búsqueda de una buena salud (sí, tendría que seguir el tratamiento, pero.) y, claro, con ejemplos clásicos como dieta, ejercicio y estudio. Se estima que un quinto de la población adulta procrastina (yo procrastino, tú procrastinas, él procrastina.), pero esta cifra asciende a un 50% en el caso de los estudiantes. También se ha reportado que el número de procrastinadores va en aumento, lo cual al menos es buena noticia para no sentirnos tan solos. Ya en la década de 1980 se presentaron las primeras escalas de procrastinación, con tópicos deliciosos como me cuesta mucho tomar decisiones, o suelo retrasar el comienzo del trabajo que tengo para hacer. Pueden encontrar algunos tests y bastante bibliografía en el sitio procrastinus.com No está muy claro si este comportamiento nos viene de fábrica. Si bien se relaciona con factores que tienen bases genéticas, un estudio reciente arrojó una muy baja correlación al comparar gemelos idénticos australianos. En otras palabras: que uno de los gemelos fuera un perfecto procrastinador tiene algo -pero poco- que ver con que el otro también lo sea. Investigadores de la escuela de negocios de Harvard han estudiado cómo el efecto de la gratificación instantánea es el mejor aliado para retrasar nuestras acciones. No es nada nuevo: ya Juan del Encina en el siglo XVI nos proponía: "Hoy comamos y bebamos hasta que nos reventemos, que mañana ayunaremos". Uno de los casos de estudio en Harvard es el de la medicina preventiva, con el clásico ejemplo de la colonoscopía: está indicada como de rutina a partir de los 50 años, pero siempre encontramos algo mejor que hacer en lugar de pedir el maldito turno. Piers Steel, autor del libro La ecuación de la procrastinación, explica que a la hora de tomar decisiones hay una especie de pelea entre los sistemas más emocionales del cerebro y los que tienen que ver con las funciones ejecutivas y el planeamiento a largo plazo: impulsos versus razón. Propone reducir el número de compromisos a realizar de manera de enfocarse mejor en las tareas. Otra estrategia es no comenzar por las primeras tareas de la lista, sino por alguna que ande por la mitad del papel. Otros consejos bastante obvios son sencillos: ser ordenado o compartir con otros -incluso en redes sociales- las metas que pretendemos (aunque de esto último hay resultados contradictorios). Al menos así tenemos testigos de nuestros éxitos y falencias. Una de las recomendaciones más interesantes para el antiprocrastinador es moverse por un rato. Sí: dejar el escritorio o la oficina y salir a dar una vuelta o hacer algo de ejercicio por 20 minutos: se ha demostrado que a la vuelta vamos a tender a cumplir con lo previsto mucho más que si nos quedamos en Babia o haciendo zapping. Y las fechas límite son siempre relativas: se ha demostrado que el mes en que ocurran, en relación con las vacaciones o a fin de año, influye muchísimo en cuánto podamos cumplirlas. En fin, sé que debo seguir con esta columna, pero. no pasa nada si la dejo para dentro de un par de semanas, ¿verdad? Sé que ustedes sabrán comprender. Informe de Jorge Luis Icardi. Cómo luchar contra la procrastinación, ese mal de nuestro tiempo. Hace rato que pasó fin de año y seguramente en ese tiempo comenzaron a esfumarse nuestras resoluciones para cambiar esto y aquello en nuestra vida. Ni qué hablar de las listas de trabajo que se nos acumulan día tras día con la promesa de que por fin vamos a cumplir plazos y objetivos. Pero no: no los cumplimos y caemos una y otra vez en la famosa procrastinación que, como todo latino sabe, viene de pro (hacia) y cras o crastinus (mañana). ¿Será que la ciencia puede ayudarnos frente a este mal de nuestros tiempos? Al menos la procrastinación es un objeto de estudio de la psicología, que la define como "retrasar voluntariamente un curso de acción prefijado pese a la expectativa de que este retraso puede traer consecuencias negativas". Muchas palabras para lo que todos conocemos. Se la ha asociado con el estrés y la ansiedad, con la impulsividad, con dificultades en la búsqueda de una buena salud (sí, tendría que seguir el tratamiento, pero.) y, claro, con ejemplos clásicos como dieta, ejercicio y estudio. Se estima que un quinto de la población adulta procrastina (yo procrastino, tú procrastinas, él procrastina.), pero esta cifra asciende a un 50% en el caso de los estudiantes. También se ha reportado que el número de procrastinadores va en aumento, lo cual al menos es buena noticia para no sentirnos tan solos. Ya en la década de 1980 se presentaron las primeras escalas de procrastinación, con tópicos deliciosos como me cuesta mucho tomar decisiones, o suelo retrasar el comienzo del trabajo que tengo para hacer. Pueden encontrar algunos tests y bastante bibliografía en el sitio procrastinus.com No está muy claro si este comportamiento nos viene de fábrica. Si bien se relaciona con factores que tienen bases genéticas, un estudio reciente arrojó una muy baja correlación al comparar gemelos idénticos australianos. En otras palabras: que uno de los gemelos fuera un perfecto procrastinador tiene algo -pero poco- que ver con que el otro también lo sea. Investigadores de la escuela de negocios de Harvard han estudiado cómo el efecto de la gratificación instantánea es el mejor aliado para retrasar nuestras acciones. No es nada nuevo: ya Juan del Encina en el siglo XVI nos proponía: "Hoy comamos y bebamos hasta que nos reventemos, que mañana ayunaremos". Uno de los casos de estudio en Harvard es el de la medicina preventiva, con el clásico ejemplo de la colonoscopía: está indicada como de rutina a partir de los 50 años, pero siempre encontramos algo mejor que hacer en lugar de pedir el maldito turno. Piers Steel, autor del libro La ecuación de la procrastinación, explica que a la hora de tomar decisiones hay una especie de pelea entre los sistemas más emocionales del cerebro y los que tienen que ver con las funciones ejecutivas y el planeamiento a largo plazo: impulsos versus razón. Propone reducir el número de compromisos a realizar de manera de enfocarse mejor en las tareas. Otra estrategia es no comenzar por las primeras tareas de la lista, sino por alguna que ande por la mitad del papel. Otros consejos bastante obvios son sencillos: ser ordenado o compartir con otros -incluso en redes sociales- las metas que pretendemos (aunque de esto último hay resultados contradictorios). Al menos así tenemos testigos de nuestros éxitos y falencias. Una de las recomendaciones más interesantes para el antiprocrastinador es moverse por un rato. Sí: dejar el escritorio o la oficina y salir a dar una vuelta o hacer algo de ejercicio por 20 minutos: se ha demostrado que a la vuelta vamos a tender a cumplir con lo previsto mucho más que si nos quedamos en Babia o haciendo zapping. Y las fechas límite son siempre relativas: se ha demostrado que el mes en que ocurran, en relación con las vacaciones o a fin de año, influye muchísimo en cuánto podamos cumplirlas. En fin, sé que debo seguir con esta columna, pero. no pasa nada si la dejo para dentro de un par de semanas, ¿verdad? Sé que ustedes sabrán comprender. Informe de Jorge Luis Icardi.

EL TRUCO DEL ENGAÑO.

El truco del enólogo. A diferencia de los magos, a los enólogos les encanta contar sus trucos. No todos los trucos, es verdad. Pero sí aquellos que hacen la diferencia, sea perceptible o no para la boca de un consumidor. Así, la textura de los suelos del piedemonte se convirtió en la nueva galera de donde salen Malbec y Chardonnay extraordinarios. Así, uno de los trucos del momento se llama co-fermentación. Con ese nombre se conoce a una alquimia contemporánea, que en las bodegas se recita como un abracadabra y en las catas porteñas se invoca como un talismán de experto. Es que, en el arte de hacer grandes vinos, la sutil combinación de uvas antes de entrar al tanque para fermentar explica algunos de los más curiosos tintos del mercado: Zaha Malbec, Teho, Gran Enemigo Blend, Demente, Viniterra Select Malbec Carménère, Ji Ji Ji Malbec Pinot Noir. Entre los René Lavand del asunto, Alejandro Sejanovich y Alejandro Vigil son los winemakers que más han trabajado el concepto. "La cofermentación es como la sal en la comida, realza el carácter", dice Vigil. La técnica es empleada en algunas viejas regiones del mundo como una forma de conseguir mejor expresión en sus vinos. En el Côte Rôtie, Ródano, Francia, se cofermenta Syrah con un poquito de Viognier, de forma que, contrariamente a lo que pensaría el adivinador de trucos, el color de la uva tinta no se diluye, sino que se concentra. Y en nuestro tierra, la alquimia de moda se emplea cada vez más para darle matices al Malbec. Por ejemplo, cofermentándolo con un poquito de Cabernet Franc o Petit Verdot. En el primer caso, "lo que busco es destacar los aromas herbales", afirma Sejanovich. En el segundo, "una frescura más atractiva y mayor peso", sostiene Vigil. Ahora bien, ¿qué diferencia existe entre un vino de corte y uno cofermentado? Difícil distinguirlos. En todo caso, el vino es un misterio lleno de ciencia: al cortar uvas la fermentación sinergia el carácter de cada una, mientras que al cortar vinos sólo se suman componentes, como en un mecano. Pero a la hora de la magia, ya se sabe, lo mejor es librarse a la ilusión y disfrutar del truco. Apostillas del Licenciado JLI.

CIENCIA FELINA.

Ciencia felina. O cómo los gatos también son los mejores amigos del hombre. Lo sabemos: son extraterrestres, vienen del espacio exterior y dominarán el mundo. Están entre nosotros desde hace tiempo, ocupando nuestras camas y nuestras alfombras. Y, sobre todo, tienen toda una ciencia a cuestas. Sí: la ciencia de los gatos. Uno de los misterios de la vida felina es su imparable amor por las cajas: les resultan irresistibles y no pueden verlas sin desear estar dentro. ¿Será que les sale el salvaje que llevan en su interior y la usan como escondite para sorprender a sus presas? No necesariamente; las investigaciones indican que un entorno cerrado (como el de las cajas) disminuye mucho los niveles de estrés en los gatos y hasta les mejora las interacciones futuras con otros gatos o incluso con esos otros bichos bobos, los humanos. Pero no sólo de cajas viven los gatos: podemos encontrarlos en la bañera (vacía, claro), en bolsas, cajones y hasta en zapatos. Así como les encanta el calor (parece ser que sus preferencias están por encima de los 30°C), además de dormir al sol, un buen refugio cerrado les puede brindar una temperatura de lo más agradable. Si bien la de las cajas no es una tecnología muy compleja, si de gatos tecnológicos hablamos, nada mejor que equiparlos con un collar detector de redes de Wi-Fi; sí, los hay, y parece que mientras Fido hace su paseo nocturno puede trazar un mapa de los modems y routers de los vecinos. Tampoco son grandes conversadores. Al menos, no parecen entender cuando les gritamos por estar arañando nuestro sillón favorito. No pueden entender y relacionar el grito con el arañazo. Nos ven como un mono gigante que sólo está agrediéndolos porque se les da la gana, justo mientras están en una actividad típicamente felina. Funciona más la recompensa por lo que queremos que haga que el castigo por lo que no queremos que haga. Otras veces se ponen a masticar lo que haya a mano (o a pata), igual que un bebe: sí, igualito, porque es una forma de explorar, de divertirse y, si son cachorros, porque les están creciendo los dientes. Bichos raros, los gatos: su lengua captura rápidamente el agua o la leche, tan rápido que nuestros ojos no se dan cuenta. Y tienen más vértebras en la parte media de la columna que los humanos, lo que da una gran aceleración. Como nuestros bebes, los gatitos suelen nacer con ojos azules, que después cambian a su color definitivo. Y cuando chillan por la noche en los tejados, pueden tener una buena razón: el sexo. Sí, al menos para la hembra puede no ser nada divertido, ya que el pene gatuno tiene pinches que lastiman la vagina de su compañera (que aun así es estimulada a liberar una hormona que ayuda a madurar a los óvulos). Pero lo más lindo (y no menos científico) es, sin duda, cómo nos demuestran su amor. Una de las señales comunes de afecto es cuando agachan la cabeza y la chocan contra nosotros, garantía de placer para ambos. O pueden restregarnos sus mejillas, una forma de decir este es mío, ya que nos impregna con secreciones de sus glándulas. Una señal más obvia es, directamente, que nos miren a los ojos: es una demostración de confianza. La cola es un buen termómetro de su estado de ánimo: erizada o ancha de más significa estrés, pero levantada ligeramente e, incluso, moviendo sólo la punta mientras se acerca a nosotros. eso es amor, amigos. Si se sienta encima nuestro, y hasta nos clava suavemente las uñas, habrá que aguantarlo estoicamente, como hacemos con nuestros mejores amigos cuando se ponen cargosos. Y aunque no nos hable, su ronroneo es señal de placer y de que está todo bien entre nosotros. Hay más pruebas de amor: lamernos (sobre todo el pelo o las orejas) es algo reservado sólo a los gatos más cercanos, y es un honor ser incluidos en tal categoría. Y si comparten una presa con nosotros, ¡que viva la amistad! Homo sapiens y Felis silvestres gatus, un solo corazón (científico). Apostillas del Licenciado JLI. Ciencia felina. O cómo los gatos también son los mejores amigos del hombre. Lo sabemos: son extraterrestres, vienen del espacio exterior y dominarán el mundo. Están entre nosotros desde hace tiempo, ocupando nuestras camas y nuestras alfombras. Y, sobre todo, tienen toda una ciencia a cuestas. Sí: la ciencia de los gatos. Uno de los misterios de la vida felina es su imparable amor por las cajas: les resultan irresistibles y no pueden verlas sin desear estar dentro. ¿Será que les sale el salvaje que llevan en su interior y la usan como escondite para sorprender a sus presas? No necesariamente; las investigaciones indican que un entorno cerrado (como el de las cajas) disminuye mucho los niveles de estrés en los gatos y hasta les mejora las interacciones futuras con otros gatos o incluso con esos otros bichos bobos, los humanos. Pero no sólo de cajas viven los gatos: podemos encontrarlos en la bañera (vacía, claro), en bolsas, cajones y hasta en zapatos. Así como les encanta el calor (parece ser que sus preferencias están por encima de los 30°C), además de dormir al sol, un buen refugio cerrado les puede brindar una temperatura de lo más agradable. Si bien la de las cajas no es una tecnología muy compleja, si de gatos tecnológicos hablamos, nada mejor que equiparlos con un collar detector de redes de Wi-Fi; sí, los hay, y parece que mientras Fido hace su paseo nocturno puede trazar un mapa de los modems y routers de los vecinos. Tampoco son grandes conversadores. Al menos, no parecen entender cuando les gritamos por estar arañando nuestro sillón favorito. No pueden entender y relacionar el grito con el arañazo. Nos ven como un mono gigante que sólo está agrediéndolos porque se les da la gana, justo mientras están en una actividad típicamente felina. Funciona más la recompensa por lo que queremos que haga que el castigo por lo que no queremos que haga. Otras veces se ponen a masticar lo que haya a mano (o a pata), igual que un bebe: sí, igualito, porque es una forma de explorar, de divertirse y, si son cachorros, porque les están creciendo los dientes. Bichos raros, los gatos: su lengua captura rápidamente el agua o la leche, tan rápido que nuestros ojos no se dan cuenta. Y tienen más vértebras en la parte media de la columna que los humanos, lo que da una gran aceleración. Como nuestros bebes, los gatitos suelen nacer con ojos azules, que después cambian a su color definitivo. Y cuando chillan por la noche en los tejados, pueden tener una buena razón: el sexo. Sí, al menos para la hembra puede no ser nada divertido, ya que el pene gatuno tiene pinches que lastiman la vagina de su compañera (que aun así es estimulada a liberar una hormona que ayuda a madurar a los óvulos). Pero lo más lindo (y no menos científico) es, sin duda, cómo nos demuestran su amor. Una de las señales comunes de afecto es cuando agachan la cabeza y la chocan contra nosotros, garantía de placer para ambos. O pueden restregarnos sus mejillas, una forma de decir este es mío, ya que nos impregna con secreciones de sus glándulas. Una señal más obvia es, directamente, que nos miren a los ojos: es una demostración de confianza. La cola es un buen termómetro de su estado de ánimo: erizada o ancha de más significa estrés, pero levantada ligeramente e, incluso, moviendo sólo la punta mientras se acerca a nosotros. eso es amor, amigos. Si se sienta encima nuestro, y hasta nos clava suavemente las uñas, habrá que aguantarlo estoicamente, como hacemos con nuestros mejores amigos cuando se ponen cargosos. Y aunque no nos hable, su ronroneo es señal de placer y de que está todo bien entre nosotros. Hay más pruebas de amor: lamernos (sobre todo el pelo o las orejas) es algo reservado sólo a los gatos más cercanos, y es un honor ser incluidos en tal categoría. Y si comparten una presa con nosotros, ¡que viva la amistad! Homo sapiens y Felis silvestres gatus, un solo corazón (científico). Apostillas del Licenciado JLI.

viernes, 19 de octubre de 2018

LA ALEGORÍA DE LA CAVERNA.(PLATÓN).

Alegoría de la caverna. Aunque en realidad solo es una alegoría de intenciones pedagógico-filosóficas, no un mito, pues no aparece reflejado como tal en los escritos de Platón ni en ninguna otra obra antigua, ni siquiera entre los mitógrafos) es considerada la más célebre alegoría de la historia de la filosofía junto con la del carro alado. Su importancia se debe tanto a la utilidad de la narración para explicar los aspectos más importantes del pensamiento platónico como a la riqueza de sus sugerencias filosóficas. Se trata de una explicación metafórica, realizada por el filósofo griego Platón al principio del VII libro de la República, sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. En ella Platón explica su teoría de cómo podemos captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (sólo alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón). Intenta mostrar el encierro de nuestro ser entre las percepciones sensibles que manifiestan levemente la realidad. Platón describió[4] en su alegoría de la caverna un espacio cavernoso, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver. Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas. Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades, para que a continuación vuelva a ser obligado a ver directamente "el Sol y lo que le es propio", metáfora que encarna la idea de Bien. La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para "liberar" a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que haría que éstos se burlaran de él. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva. Cuando este prisionero intenta desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos son capaces de matarlo y que efectivamente lo harán cuando tengan la oportunidad, con lo que se entrevé una alusión al esfuerzo de Sócrates por ayudar a los hombres a llegar a la verdad y a su fracaso al ser condenado a muerte. cuenta Platón, por boca de Sócrates, qué representa cada una de las imágenes que se exponen en él. Corresponde a las sombras y a los hombres que las producen el mundo que percibimos por los sentidos o mundo sensible; y la hoguera al Sol que todo lo ilumina y nos permite ver. La ascensión al exterior de la cueva figura el ascenso al mundo inteligible, mundo en el que se encuentra la idea de Bien[10] representada por el Sol. Ambos mundos son reales, pero el inteligible posee más entidad siendo fundamento de todo lo sensible. Pertenecen a este mundo las esencias o ideas y, de entre ellas, la idea de Bien es fundamento de todas las demás ideas y por ende de lo sensible. Pero, con todo, esta explicación que nos da Platón no es más que una nota al margen de lo que esta alegoría pretende dar a entender. Eso sí, es necesaria para entender el camino del alma hacia el mundo inteligible. contextualizando la epistemología de Platón, Tanto Heráclito como Parménides habían comenzado dos caminos opuestos para avanzar hacia el conocimiento de la realidad, el primero atendiendo a lo mudable, el segundo a lo eterno e imperecedero. Y fue el propio Parménides el que puso nombre a ambos: vía de la opinión y vía de la verdad, respectivamente. Platón, dialéctico él, conjugará ambas vías, si bien dando más importancia y validez a la parmenidea. A estos autores hay que mirar para entender lo que se esconde tras el Mito de la caverna. Según Platón, a cada tipo de realidad le corresponde un tipo de conocimiento apropiado, y éstos a su vez se subdividen en otros dos tipos distintos, cada cual más cierto cuanto mejor aprenden lo inteligible. Así, para conocer el mundo sensible disponemos de la opinión, que siendo conocimiento es un saber que puede contener error, y que viene a coincidir con la vía abierta por Heráclito. Por otra parte, para conocer el mundo inteligible contamos con la ciencia que nos proporciona un conocimiento cierto de la realidad, camino propuesto por Parménides. La opinión o Doxa, como ya ha sido dicho, se divide a su vez en dos subtipos de conocimiento: la imaginación o Eikasia; y la creencia o Pistis. A su vez, para el conocimiento del mundo inteligible, la ciencia o Episteme se divide a su vez en pensamiento o Diánoia que capta las esencias y la razón o Noesis que capta la idea de Bien. De este modo, el conocimiento adquirido por la contemplación de las sombras se identificaría con la fiabilidad del conocimiento que proporciona la imaginación, similar a tomar con una certeza más allá de lo deseable a imágenes reflejadas en espejos, o a imágenes pintadas o esculpidas, o incluso a la misma alegoría de la caverna. La visión de los hombres que caminan por la cueva mostrando objetos y la hoguera misma con la creencia, similar a tomar con una certeza más allá de lo deseable el conocimiento adquirido por la mera observación de la naturaleza en la que todo es mutable. La contemplación del mundo exterior a la cueva representa al pensamiento, el paso al conocimiento del mundo inteligible en el que se encuentran las esencias o un conocimiento que deja de ser una opinión con posibilidad de error, para ser un conocimiento cierto, acorde con la realidad ya que todas las cosas sensibles son imágenes de sus propias esencias. Y por fin, el conocimiento adquirido con la contemplación del Sol representa el conocimiento que se obtiene con la contemplación de la idea de Bien o razón. Se trata de un conocimiento que supera al mismo pensamiento tanto en cuanto que el que lo posee conoce todas las esencias del mundo inteligible porque se fundan en ella y, a través de ellas, todas las realidades del mundo sensible, mientras que el que sólo usa del pensamiento, sólo conoce las esencias que va descubriendo en su pensar. Procesado por Jorge Luis Icardi.

952 CALAVERAS.

952 calaveras. En Serbia, la famosa Cele Kula provoca un efecto lúgubre y romántico. Cuando me encontré con este amigo de un amigo que conocía a un amigo en una perdida y lluviosa esquina de la ciudad de Nis, en el sur de Serbia, no pensé que iba a conocer semejante historia. Este fanático de los videojuegos y mangas japoneses y a la vez eximio historiador local me recibió con cara de curiosidad, evidente ante el desconocimiento mutuo, y con una enigmática sonrisa pensaba cuál era mi verdadero interés por conocer semejante lugar. La realidad es que había pescado esta historia husmeando en viejos libros que relataban hechos militares en Europa del Este, y al tener conocimiento de mi ida a esta región organicé una breve pero sustanciosa visita para aprender con más profundidad lo que había sucedido. La región de los Balcanes ha sido siempre una de las zonas más disputadas de la historia. Un lugar en donde Occidente y Oriente han litigado, guerreado y disputado zonas de influencia. Durante cientos de años el ruido de la caballería pesada, cabalgando frenéticamente, significaba una sola cosa: sálvese quien pueda. Esta es la ciudad donde nació Costantino el Grande, fundador de Constantinopla, hoy la maravillosa Estambul, donde se encuentran algunas de las iglesias más antiguas del país, con fechas de fundación que van hasta el siglo IV y V. También ha tenido y tiene una posición estratégica, ya que se sitúa en un cruce importante de caminos y vías de tren que unen Europa y Asia Menor. Por aquí pasaban también las antiguas Via Militaris en tiempos romanos y llevaba directamente a la capital del imperio romano de Oriente. Empezamos a caminar, no rumbo al lugar estipulado, sino a una portentosa panadería para arrancar el día con un desayuno típico: "Si no comenzamos con un buen burek (una especie de empanada o tarta de masa filo rellena con carne picada, queso y cebollas), no nos merecemos ser de aquí", dice mi compañero, y fuimos degustando esta delicia local mientras caminábamos hacia nuestro destino. Nuestro punto de llegada, si bien se encontraba a unos centenares de metros, me recibe empapado y atiborrado de burek. ¡Pero contento! Parados sobre el boulevard Doctor Zoran Ðindic, observamos una pequeña capilla que a lo largo de los siglos se ha transformado en un punto de peregrinaje para los habitantes de este país. Adentro se encuentra la famosa Cele Kula, la torre de las calaveras. Allí entramos. Produce un efecto lúgubre y romántico al mismo tiempo. Lúgubre, por los objetos que la conforman; romántico, por su historia. En 1809 un comandante serbio, Stevan Sindelic y sus tropas se enfrentaron con un batallón del ejército otomano en la colina de Cegar. Solos, cercados, en clara inferioridad numérica y sin ninguna posibilidad de recibir ayuda amiga decidieron de cualquier manera hacerle frente al enemigo, al que le causaron numerosas bajas. Como no podían contener el ataque y temían las consecuencias de ser convertidos en prisioneros, el comandante disparó contra su propio arsenal para acabar no sólo con su vida, sino también con la de muchos enemigos que ya estaban sobre ellos. El pasha de la región, enterado de este hecho y sorprendido por el arrojo de estos soldados y su final, construyó una torre con sus 952 calaveras, para que sirviera de lección y escarmiento a los habitantes locales. Me quedé reflexionando cómo al mejor estilo de Leónidas y sus espartanos, un pequeño grupo de personas le había dejado un legado histórico y espiritual a un pueblo entero. Apostillas del Licenciado JLI.

AGAMENÓN.

Agamenón. En la Ilíada y en otras obras se dice que Agamenón es hijo de Atreo, nieto de Pélope y bisnieto de Tántalo, aunque algunos lo consideran hijo de Plístenes y nieto de Atreo, en cuya casa Menelao y él habrían sido educados tras la muerte de su padre. Su madre fue Aérope según la mayoría de las fuentes, pero algunas nombran a Erífile como esposa de Plístenes y madre de Agamenón. Además de Menelao, Agamenón tenía una hermana llamada Anaxibia, Cindrágora o Astíoque. Agamenón y Menelao fueron criados junto con Egisto, el hijo de Tiestes, en la casa de Atreo. Cuando se hicieron adultos Atreo envió a Agamenón y Menelao a buscar a Tiestes. Le hallaron en Delfos y le llevaron ante Atreo, quien le arrojó a una mazmorra. Acto seguido se ordenó a Egisto que le matase, pero éste, reconociendo a su padre, se abstuvo de tan cruel acto, mató a Atreo y, tras haber expulsado a Agamenón y Menelao, ocupó junto con su padre el trono de Micenas. Los dos hermanos deambularon durante un tiempo hasta llegar al fin a Esparta, donde Agamenón se casó con Clitemnestra, la hija de Tindáreo, con quien fue padre de Ifianasa (Ifigenia), Crisótemis, Laódice (Electra) y Orestes, y Menelao con Helena. La forma en la que Agamenón volvió al reino de Micenas difiere según las fuentes. En la obra de Homero parece que sucediese pacíficamente a Tiestes, pero según otros lo expulsó y usurpó el trono. Tras convertirse en rey de Micenas, conquistó Sición asumiendo su reinado y se convirtió en el príncipe más poderoso de Grecia. En la parte de la Ilíada conocida como Catálogo de las naves, se expone una relación de los dominios de Agamenón. Cuando Homero atribuye a Agamenón la soberanía sobre todo Argos, se refiere al Peloponeso o a su mayor parte, pues la ciudad de Argos era gobernada por Diomedes. Estrabón también señala que el nombre de Argos era usado a veces por los poetas trágicos como sinónimo de Micenas. La Guerra de Troya. Cuando Paris, hijo de Príamo, se llevó a Helena, todos los caudillos aqueos fueron convocados para organizar un ataque contra Troya. Los jefes se reunieron en el palacio de Diomedes en Argos, donde Agamenón fue elegido comandante en jefe, bien como consecuencia de su mayor poder, bien porque se ganó el favor de la asamblea mediante ricos presentes. Tras siete años de preparativos, el ejército y la flota Aquea se reunieron en el puerto de Áulide en Beocia. Agamenón había consultado previamente a su lacayo sobre el asunto y la respuesta dada fue que la guerra se desataría en el momento en el que los más distinguidos entre los griegos (Aquiles y Odiseo) riñesen. Una profecía parecida provino de un acontecimiento maravilloso que ocurrió mientras los griegos estaban reunidos en Áulide: cuando se ofrecía un sacrificio bajo las ramas de un árbol, un dragón salió reptando de debajo y devoró un nido del árbol conteniendo ocho polluelos y su madre. Calcante interpretó la señal como indicativa de que los griegos debían partir a luchar contra Troya durante nueve años, pero al décimo la ciudad caería. Esquilo relata un milagro diferente presagiando lo mismo. Otro suceso interesante ocurrió mientras los griegos estaban reunidos en Áulide: se dice que Agamenón mató un ciervo que estaba consagrado a Artemisa, y además provocó con palabras irreverentes la cólera de la diosa, por lo que ésta envió una peste al ejército griego y produjo una calma absoluta, de forma que los griegos no podían abandonar el puerto por falta de viento. Cuando afirmaron los videntes que la ira de la diosa no podría ser aplacada a menos que Ifigenia, la hija de Agamenón, le fuese ofrecida como sacrificio compensatorio, Diomedes y Odiseo fueron enviados a buscarla al campamento con el pretexto de que debía desposar a Aquiles. Ella accedió a acompañarlos, pero en el momento en que iba a ser sacrificada fue llevada por la propia Artemisa (según otras fuentes, por Aquiles) a Táuride, y otra víctima ocupó su lugar. Tras esto cesó la calma y el ejército partió hacia la costa de Troya. Agamenón tenía un centenar de barcos, además de los sesenta que había prestado a los arcadios. En el décimo año del sitio de Troya — que es en el que comienza la narración Ilíada — Agamenón tiene con Aquiles una disputa por la posesión de Briseida, que hubo de ceder el segundo al primero. Aquiles se retira del campo de batalla, y los griegos son víctimas de varios desastres. Zeus envía un sueño a Agamenón para persuadirle de que acaudille a los griegos en la batalla contra los troyanos. El rey, para poner a prueba a los griegos, les manda volver a casa, lo que se disponen a cumplir de buena gana, hasta que su coraje es reavivado por Odiseo, que los persuade de que se prepararen para la batalla. A un combate individual entre Paris y Menelao siguió una batalla en la que Agamenón mató a varios de los troyanos. Cuando Héctor desafió al más bravo de los griegos, Agamenón se ofreció a luchar contra él, pero Áyax fue elegido en su lugar por sorteo. Poco después de esto tuvo lugar otra batalla en la que los griegos fueron derrotados y Agamenón, abatido, les aconsejó emprender la huida y regresar a casa pero los demás héroes se opusieron. Un intento de reconciliación con Aquiles fracasó, y Agamenón convocó a los jefes por la noche para deliberar sobre las medidas a adoptar.Odiseo y Diomedes fueron enviados como espías, y al día siguiente se retomó la contienda con los troyanos. El propio Agamenón volvió a ser uno de los más bravos y mató a muchos enemigos con sus propias manos. Al final, sin embargo, fue herido por Coón y obligado a retirarse a su tienda. Héctor avanzó entonces victoriosamente, y Agamenón aconsejó de nuevo a los griegos que se salvasen huyendo. Pero Odiseo y Diomedes se resistieron otra vez, y el segundo lo convenció de que se volviera a la batalla que se libraba cerca de los barcos. Poseidón también se apareció a Agamenón con la forma de un anciano y le inspiró nuevo coraje. El apremiante peligro de los griegos indujo al fin a Patroclo, el amigo de Aquiles, a tomar parte enérgicamente en la batalla, y su muerte provocó que éste volviese a la acción, llevando a su reconciliación con Agamenón. En los juegos en honor de Patroclo, Agamenón se llevó el primer premio en la suerte consistente en arrojar la lanza. Agamenón, a pesar de ser el comandante en jefe de los griegos, no es el héroe de la Ilíada, y en espíritu caballeroso, bravura y carácter es en conjunto inferior a Aquiles. Pero a pesar de ello está por encima de todos los griegos por su dignidad, poder y majestad, y sus ojos y su cabeza son como los de Zeus, su faja como la de Ares y su pecho como el de Poseidón. Agamenón es entre los héroes griegos lo que Zeus entre los dioses del Olimpo. Esta idea parece haber guiado a los artistas griegos, pues en varias representaciones de Agamenón aún conservadas hay una reseñable parecido con las representaciones de Zeus. En la Ilíada, el emblema de su poder y su majestad es un cetro, obra de Hefesto, que Zeus había dado a Hermes y éste a Pélope, y de él lo heredaría Atreo y de éste Agamenón. Su armadura se describe en la Ilíada. Tras la captura de Troya, Agamenón recibió como parte del botín a Casandra, hija de Príamo y profetisa condenada, con quien, según una tradición recogida por Pausanias, tuvo dos hijos: Teledamo y Pélope (llamado este último como su bisabuelo). Durante su regreso a casa, Agamenón fue desviado dos veces por las tormentas, pero al fin tomó tierra en la Argólida, que regía entonces Egisto, quien había seducido a Clitemnestra durante la ausencia del marido. Al llegar éste, Egisto lo invitó a un banquete, y en su transcurso lo mató a traición a él y a sus compañeros, y en la misma ocasión Clitemnestra mató a Casandra. Odiseo se encontró con la sombra de Agamenón en el inframundo. Menelao erigió un monumento en honor de su hermano en el río Egipto. Pausanias afirma que en su época existía aún un monumento a Agamenón en Micenas. Los poetas trágicos han modificado ampliamente la historia de la muerte de Agamenón. Esquilo hacía que Clitemnestra sola matase a Agamenón: le arrojaba una red mientras él tomaba un baño y lo mataba después mediante tres golpes. Sus motivos eran en parte los celos por Casandra y en parte su vida adúltera con Egisto. Según cuenta Tzetzes, Egisto mató a Agamenón con la ayuda de Clitemnestra. Eurípides cuenta que Clitemnestra envolvió con una red a Agamenón para matarlo y tanto Sófocles como él presentan el sacrificio de Ifigenia como la razón por la que lo mató. Tras la muerte de Agamenón y Casandra, sobre su tumba fueron muertos también sus hijos por Egisto. Según cuenta Píndaro, la occisión de Agamenón tuvo lugar en Amiclas, en Laconia, y Pausanias relata que los habitantes de este lugar se disputaban con los de Micenas la posesión de la tumba de Casandra. Procesado por Jorge Luis Icardi.